Los policías que aparecen como principales sindicados en el homicidio del obrero del SUNTRACS, Luiyi Argüelles, en Isla Viveros, dijeron haber disparado al suelo y al aire.
Sin embargo, el fiscal Cuarto Superior, Ramsés Barrera, confirmó que del grupo donde se encontraba el cabo Agustín Garay, el subteniente Manuel Moreno y otro cabo de la Policía Nacional (PN), salió el disparo con el que asesinaron a Argüelles.
Ante la negativa de Garay y de Moreno de aceptar la responsabilidad criminal del hecho de sangre ocurrido en Isla Viveros en agosto de 2007, le corresponderá a los peritos de balística y planimetría determinar la distancia de cada uno de los policías.
Con estos análisis se determinará, qué agente disparó a menos de tres metros del lugar donde estaba el trabajador.
Por su parte, otras unidades señalan haber hecho disparos con escopetas calibre 12 al momento en que se producían las diferencias con los obreros del SUNTRACS. El subteniente Moreno aseguró que tenía una pistola 9 milímetros en su poder.
Hasta el día de ayer, 34 testigos habían participado en la diligencia de reconstrucción, entre los que se encontraban miembros del Servicio Marítimo, del Grupo de Operaciones Especiales y Antidisturbios.