Entre gritos, desmayos e insultos, unidades de la Policía Nacional (PN) impidieron ayer el cierre de la vía Transístmica, frente al Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS), programado para las 6 a.m., por el Comité de Familiares de Pacientes por el Derecho a la Salud y la Vida.
Fueron 30 las unidades de la PN que se unieron para hacer una barrera e impedir que los pacientes envenenados por dietilenglicol cerraran la vía.
Los manifestantes dijeron que protestaban por una mejor atención médica, medicamentos, citas expeditas y el reintegro del presidente del grupo, Gabriel Pascual, destituido el pasado miércoles 27 de abril de la CSS.
Por parte de la PN se informó que quienes actuaron en esta acción solo fueron policías femeninas que no portan armas de fuego ni vara policial.
Durante los reclamos hubo forcejeo por parte de las autoridades policiales, incluso una manifestante señaló que había sido golpeada. Las protestas no sólo se dieron en la ciudad capital, sino también en el interior del país. En Coclé, afectados por el dietilenglicol se postraron en la Interamericana, pero fueron desalojados por la Policía.
El presidente de este Comité, Gabriel Pascual, indicó que la administración actual de la CSS no comprende ni da respuestas a las víctimas que mantienen secuelas por el envenenamiento masivo.
Pascual retó a un debate público, tanto al director de la Caja como al subdirector, para conocer quién miente. En tanto, Guillermo Sáez-Llorens dijo que están tratando de ayudarlos, pero ellos no se dejan. Ambos coincidieron en que lamentan que Pascual esté utilizando a unos pocos afectados para cerrar las calles.