Cinco policías acusados de homicidio, entre otros delitos, participaron ayer en la reconstrucción de la tragedia que terminó con la muerte de cinco menores quemados en el Centro de Cumplimiento el pasado 9 de enero.
El subteniente Joel Rodríguez declaró durante la diligencia que fue el subcomisionado Luis Ortega, quién le dio la orden de lanzar las bombas lacrimógenas.
Rodríguez ya había reconocido anteriormente ante la Fiscalía que arrojó una lata de gas por una de las ventanas de la celda.
La abogada querellante, Nora Santa de Sánchez, informó que además de Rodríguez, presentó su testimonio la sargento Luz Beitía, quien afirmó que solo ordenó el uso de balas de gomas y que posteriormente las unidades utilizaron perdigones contra los menores.
En la diligencia también participaron el agente Eduardo Valdés, el subteniente Ángel Batista y el cabo Darío Caballero.
La querellante informó que Valdés sostuvo que estaba en la parte de enfrente de la cárcel atendiendo el amotinamiento de los menores, por lo que no pudo ver el incendio registrado en la celda número 6.
Se prevé que mañana continúe la diligencia de reconstrucción con el resto de los policías sindicados.