Luego de versiones que señalan la presencia de un contingente subversivo que ingresó a Darién, una patrulla de unidades del Servicio Nacional de Frontera acudió al poblado de Manené en las márgenes del río Tucutí para buscar información en el área, destacó ayer el viceministro de Gobierno y Justicia, Severino Mejía.
Los policías fronterizos no encontraron presencia de personas extranjeras provenientes de Colombia ni de grupos armados que operan en la zona selvática.
Estos patrullajes se han realizado por el río y dentro de la selva, detalló Mejía.
Algunas versiones revelan que las personas que ingresaron a Manené, en la frontera con Colombia, no le hicieron nada a los pobladores indígenas que habitan el lugar, sin embargo, hay preocupación.
El contingente policial mantendrá su presencia por un tiempo, en la apartada zona cercana al hito fronterizo.
Aunque no es una versión oficial, un aproximado de 20 hombres que pedían comida y querían descansar llegaron a Manené y controlaron el poblado indígena.