Presidiarios del centro penitenciario La Joya denunciaron que unidades de la Policía Nacional, encargados de vigilar el penal, son quienes introducen celulares, drogas y mantienen el control de la cárcel sobre las autoridades civiles.
El reo Manuel Alvarez, quien cumple una condena de 60 meses por robo, reveló al presidente del Comité Panameño por los Derechos Humanos (CIDH), Manuel Cupas, y al legislador Marcos González, que los policías cobran entre B/.300 y B/.400 por introducir los celulares y que la misma situación se da con la marihuana.
Expresó que los propios policías acuden a las galerías y llaman a los reos por sus nombres y le hacen entrega de los celulares o la marihuana a cambio de dinero. Agregó que los pagos se realizan a plazos y en efectivo.
Aseguró que es imposible la introducción de los celulares y droga por parte de los familiares, debido a las extremas medidas de seguridad y al cateo realizado a los visitantes antes de ingresar a los centros penales.
Explicó que lo mismo sucede en el pabellón en donde se encuentran recluidos los reos extranjeros, debido a que éstos poseen dinero y tienen capacidad para pagar los favores ofrecidos por los custodios del penal. Detalló que los policías mantienen el control absoluto del penal y que incluso desobedecen las órdenes de las autoridades civiles e impiden la salida de algunos reos que tienen sus boletas de libertad en regla.