Los Estados Unidos (EU) nunca operó comercialmente el Canal de Panamá y los ahorros producidos por utilizar una ruta más corta para transportar sus mercancías fueron destinados al pueblo norteamericano y no para beneficios fiscales, reveló el ex administrador de la vía acuática, Fernando Manfredo.
Según Manfredo, antes de que se construyera el Canal los norteamericanos habían definido cuál sería su política de peajes por un Canal Interoceánico en América y le dieron esa tarea al catedrático universitario Emerit Jhonson.
Éste recomendó que los ahorros que produciría el uso de una ruta más corta deberían ser destinados al pueblo y evitar que se convirtieran en ingresos fiscales para el Tesoro de los EU, explicó Manfredo.
De acuerdo con el ex administrador de la vía acuática, ese ahorro sí se trasladó al pueblo, pues se reflejó en el bajo costo de las mercancías y en una mayor competitividad de sus productos en los mercados mundiales.
La tesis del catedrático Jhonson era de que las empresas de servicio público deberían operar sin ganancias para abaratar al máximo posible el costo de los servicios, comentó el también ex candidato a la vicepresidencia de la república.
En ese sentido, el Canal fue concebido como una empresa de servicio público internacional y desde que abrió sus puertas al mundo en 1914 hasta 1999, "la política fue no buscar ganancias si no ser el punto de equilibrio", indicó.
Manfredo rechazó las cifras exageradas que se utilizan para decir lo que el Canal hubiera recaudado con un peaje comercial, porque la vía también representó ahorros para otras naciones y beneficios indirectos para los panameños.
Ahora Panamá no es el gran usuario del Canal y los ahorros que se producen por el uso de la ruta van a otros países, "lo cual no es justo ni equitativo".
"Panamá tiene derecho a tener una participación justa en lo que son esos ahorros y la única forma de hacerlo es incluyendo eso en las tarifas de peajes", advirtió el ex administrador de la vía.