Tras dos años de gobierno del presidente Juan Carlos Varela, todavía no ha definido su plan de seguridad y, al parecer, habrá que esperar un año más.
Esas son las conclusiones que resultan al analizar el discurso del ministro de Seguridad, Alexis Bethancourt, quien reconoce que para una mejor distribución de los recursos en materia de seguridad hay que esperar los resultados de la encuesta de victimización.
Esta encuesta se tabulará en los próximos tres meses, por lo que el ministro Bethancourt reconoce que se está actuando con un marco de referencia muy limitado.
La razón es que con las cifras actuales que suministra el Sistema Integral de Estadísticas Criminales (Siec), no reflejan los resultados reales para establecer un plan que determine los puntos más vulnerables de la delincuencia.
El motivo de ese margen de error obedece a que hay muchos casos, principalmente de hurtos, robos y violaciones que no aparecen en las estadísticas oficiales del Siec, porque a la gente le da temor denunciar.
Bethancourt, en una reciente entrevista al programa Cara a Cara en RPC TV, explicó que la encuesta se realizará durante todo el mes de julio, pero que estaría lista en noviembre de este año.
Por consiguiente, el plan de seguridad que pretende establecer el Gobierno debería estar listo para el próximo año, es decir, en el 2017.
Durante la administración de Rodolfo Aguilera, la Cámara de Comercio e Industrias presentó los resultados de una encuesta de victimización y percepción de seguridad ciudadana, la cual reflejó que el 16% de la población había reconocido ser víctima de un delito durante el año 2013.
No solo eso aportaba el informe, también establecía los puntos más vulnerables del delito y los motivos por los cuales la población prefería guardar silencio tras ser víctima de los delincuentes.
Lo más preocupante de la encuesta de la Cámara de Comercio era que se debían tomar los correctivos de manera inmediata porque se trata de un problema que cada año reporta un aumento.
Ello obedece a que del 2010 al 2013, el número de población que reconoció haber sido víctima de delitos aumentó en seis puntos porcentuales.
La encuesta realizada por la Cámara de Comercio en el año 2010 reflejaba que el índice de victimización era del 10%.
Ello, a juicio del informe de la Cámara de Comercio, que demuestra que cada año se incrementa en unos dos puntos porcentuales el número de personas que son víctimas de delitos.
En el momento de la presentación de este informe, el ministro Rodolfo Aguilera prefirió no tomar estos resultados en cuenta en su estrategia de seguridad argumentando que estaban desactualizados.
Para el exministro José Raúl Mulino, la realidad que atraviesa la seguridad del país demuestra que en este gobierno se ha hecho un giro de timón equivocado.
Situación que Mulino califica como una táctica que se ha separado de la dinámica implementada en el quinquenio pasado y que dio resultados con la reducción del índice delictivo y de las pandillas.
Barrios Seguros
Comenta Mulino que mientras el Gobierno continúa pagando bonos a los pandilleros, se ha descuidado la labor de inteligencia y de identificación de los pandilleros para dar con el arresto de estos sujetos.
A juicio de Mulino, el programa Barrios Seguros es un fracaso rotundo.
Comentó que existe un informe de que estos bonos fueron utilizados con fines políticos, y en vez de procesar a los funcionarios que realizaron esta ilegalidad, decidieron trasladarlos de puestos para "echarle tierra" al asunto.
En lo que va de gobierno se han gastado unos 16 millones de dólares en concepto de bonos para pandilleros.
Para el abogado Valentín Jaén, experto en derecho penal, el programa Barrios Seguros no ha dado resultados porque se ha manejado como un tema exclusivo del Gobierno.
A juicio de este jurista, el tema debe verse como un asunto de Estado y se requiere de la participación de todos los sectores.
Comentó que a dos años de ponerse en marcha Barrios Seguros como estrategia de seguridad, no se han frenado los crímenes cometidos por las pandillas, ya que ahora se realizan con mayor atrocidad y a plena luz del día.