El cambio que propone el gobierno electo a partir del 1 de julio no sólo será político, sino también en la forma de manifestarse de los panameños, ya que el ministro de Gobierno y Justicia designado, José Mulino, advirtió que no permitirá cierre de calles.
"No quiero que se produzca una violación de la ley y que yo tenga que impartir una orden para arrestar a quien interrumpa el tránsito en la Transístmica y se diga que el violador de los derechos humanos soy yo", sentenció Mulino.
Consideró que hay que poner "orden" en el país aplicando las leyes, ya que no se puede estar afectando a terceros; sin embargo, aclaró que no está prohibiendo el derecho a la protesta.
Mulino indicó en Debate Abierto Dominical que las autoridades deben aplicar una política preventiva a los problemas y los manifestantes acudir a la entidad, ya sea de agua u otra que no les esté cumpliendo para quejarse, no así utilizar las vías para realizar sus reclamaciones.
Acciones. En tanto, a los decretos leyes de seguridad del actual Órgano Ejecutivo, Mulino dijo que, aunque reconoce que es una de las promesas de campaña, los mismos no pueden ser derogados el primer día de gobierno, porque hay que crear otra ley para modificarlos o eliminarlos.
Manifestó que no está en contra del Servicio Aeronaval, pero sí considera que hubo vicios de inconstitucionalidad en los otros decretos y modificaciones como la creación de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y del Servicio de Inteligencia.
"Todo se atenderá en un término prudente, ya que esos decretos nacieron de manera adversa al reclamo popular", indicó el abogado.
Adelantó que solicitará a la Procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez que dé sus apreciaciones sobre el tema, debido a qué consideración se le "cercenó" algunos de los derechos que tiene la entidad que maneja.
Designación. Sobre las críticas por la designación de Gustavo Pérez como el próximo director de la Policía, dijo ser del criterio que es una persona capaz para desempeñar el puesto, pero que deberá trabajar en equipo y a favor de la sociedad.
A su juicio son “válidas” las dudas sobre la designación de Pérez, por ser un militar, pero hay que dejarlo trabajar.
Expresó Mulino que en su gestión al frente de la entidad no aguantará "bochinches, serruchaderas, sapería ni pinchazos telefónicos".