Las clases en la Universidad de Panamá (UP) fueron suspendidas indefinidamente, toda vez que un grupo de estudiantes se enfrentó nuevamente a unidades del control de multitudes de la Policía Nacional, luego de cerrar por más de cuatro horas la vía Transístmica.
Pese a que las autoridades de la UP rechazaron estos actos violentos, también repudiaron la invasión de los predios universitarios por agentes policiales, cuando el mandatario norteamericano se encontraba en Panamá.
"Esto es una forma de violar nuestra autonomía", mencionó molesto el rector de la UP, Gustavo García De Paredes, subrayando que enviaron una carta al presidente Martín Torrijos rechazando el abuso policial y la violación a la autonomía.
La protesta de ayer, se originó cuando un grupo de estudiantes exigía la liberación de los compañeros detenidos el pasado martes, en la Plaza Porras cuando protestaban en contra de la presencia del mandatario norteamericano, George W. Bush.
Debido a los disturbios, el Consejo Académico decidió suspender las clases en el campus universitario y según dijo, García De Paredes, "le pondrán un alto a estos inaceptable actos".
Advirtió que de registrarse situaciones similares en las extensiones universitarias del país, "no dudará en cerrarlas".
Explicó que no se oponen a las protestas, pero que los actos violentos y delictivos que se realizan en las manifestaciones estudiantiles son reprochables.
García De Paredes admitió que un "grupito" de estudiantes con los rostros cubiertos, son los que protagonizan el desorden y no descartó la expulsión de algunos de ellos, toda vez que han sido identificados.
Balbina Herrera observó atenta cada detalle del intercambio entre los mandatarios Torrijos y Bush, esta vez sin protestas y sin mayor gesto, que su seriedad permanente.