Rolando Mirones, director de la PN, fue sincero con los médicos y en una misiva les manifestó que "no contaba con suficientes unidades".
El director médico del HISMA, Pedro Contreras, no culpa a Mirones por esta situación, pero hizo hincapié en que habilitaron áreas especiales para que los delincuentes aguarden mientras los atienden, lo cual es una solución parcial.