El poblado caribeño de Portobelo, en Costa Arriba de Colón, tiene muchas historias que contar y a uno de estos relatos se une la tragedia ocurrida un Día de la Madre del año 2010, en la comunidad de San Felipe.
Las ruinas del Fuerte Santiago de la Gloria, ya no son las única que le dan la bienvenida a nacionales y extranjeros que visitan Portobelo, sino también los vestigios de lo que un día fueron viviendas habitadas por moradores de esta comunidad y que quedaron sepultadas por un alud de tierra.

Un año y cuatro meses pasaron desde la catástrofe y las familias que perdieron a algunos de sus integrantes y hasta sus hogares, todavía siguen esperando que la solución habitacional prometida por el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MIVIOT) y que sería entregada en los primeros meses de este año, se haga realidad.
Están en el olvido.
Isaura Góndola fue una de las afectadas y comentó que el año pasado el MIVIOT les dijo que las viviendas estarían lista en febrero, “Ahora no sabemos si era del 2012, 2014 ó 2015”, expresó con una sonrisa de incredulidad.

Isaura y su familia, quien por el momento vive alquilada en una casa, ubicada al otro lado de la calle de donde se dieron los hechos, señaló que el MIVIOT, también se atrasa con el subsidio que les dan para poder pagar el alquiler, que es de $150. Hasta el mes pasado estaba esperando que le llegará el cheque.
“Ellos siempre se atrasan. La otra vez nos pidieron que no cerraramos calles, porque amenazamos con hacer una huelga porque no había solución y los cheques no estaban listo”, manifestó.

Con la llegada de la temporada de lluvia, teme que la desgracia se vuelva a repetir y cuando soplan los fuertes vientos el miedo aún es mayor, pues la experiencia vivida no se les borra fácilmente de la memoria.
“Les digo a mis hijos que por lo menos en nuestra casa anterior teníamos por donde huir, pero que esto aquí donde vivimos es puro ornamentales y por dónde saldríamos”, es la preocupación de esta joven madre.

Carlos Rodríguez, con 40 años de edad y con el mismo tiempo de vivir en el pueblo, manifestó que no se les ha dado una solución y que las familias están esperanzadas a recibir sus casas.
Informó que apenas se está realizando el relleno en el terreno, donde se supone se construirían las nuevas viviendas.

Según Carlos, las autoridades les han informado que unas 50 familias aproximadamente son las que se van a tener que ir del lugar, prácticamente todas las que están a orilla de calles y tendrán que pagarle al banco por las casas nuevas, cuando las que habitaban ya eran de su propiedad. “El costo no nos lo han dicho”, destacó.
Carlos considera que la entrada de un pueblo sin casas, va a quedar como un pueblo fantasma.
La mejor solución.
Según Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil, se recomendó reubicar a estas familias, por la inestabilidad del terreno que ya cedió una vez, el fin es evitar que se pueda registrar otra tragedia.
Explicó que cuando se dan estos taludes de tierra, estos terrenos quedan totalmente inestable y que la otra solución podría ser construir un muro enorme, pero hay que tener presente que este lugar es un Patrimonio Histórico de la Humanidad.
Hasta octubre del año pasado, el MIVIOT señalaba que estaban a punto de culminar los estudios de suelo y de impacto ambiental, a fin de dar inicio a la construcción de la obra. Dos meses después, explicaron que parte del retraso se debió a que no se encontraban terrenos y a una situación que se dio con Patrimonio Histórico.
Ante las quejas de los afectados, se intentó contactar al MIVIOT; sin embargo, no se logró obtener respuesta.