En cuanto a las críticas que han girado en torno a la defensa del Estado en torno al juicio de Heliodoro Portugal llevado a cabo en Costa Rica, la procuradora General de la Nación aseguró que no es un caso fácil ni para la Corte Interamericana de Derechos Humanos ni para el Estado, ya que Panamá tiene algunos inconvenientes que son deudas sociales, por ejemplo, el tema de las desapariciones forzadas durante la dictadura militar.
Portugal es un caso abierto en la República de Panamá, hay posibilidades para el Estado toda vez que los tribunales no han cerrado el caso.