La falta de responsabilidad y la manera en que se otorgan las certificaciones por el Departamento de Seguridad Aérea de la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC), puede ser la causa de un accidente registrado recientemente en el aeropuerto de Calzada Larga, que dejó pérdidas por más de B/.80 mil, denunció ayer el capitán Jaime Fábrega, ex director de la institución.
Advirtió que situaciones como estas son las que provocaron que Panamá hubiera perdido la categoría uno en materia aeroportuaria. Según Fábrega, la aeronave Piper Seneca con matrícula HP-802 es de su propiedad y está alquilada a la Escuela de Aviación de la DAC para instrucción de los pilotos y se encontraba en perfecto estado mecánico.
El día del accidente, aparentemente el instructor no se percató que a pocos metros de tocar tierra, la aeronave no tenía listo el tren de aterrizaje, lo que provocó el accidente al momento de hacer el contacto con el suelo.
Cuando se realiza un vuelo de instrucción como éste, en el cual se instruye a nuevos pilotos, la responsabilidad recae sobre el instructor. Mencionó que aunque no hubo heridos, el accidente dejó pérdidas materiales por un monto de B/.80 mil, además de que estuvo en peligro la vida de la estudiante y su instructor.
Fábrega añadió que después del accidente, se percataron que el instructor no contaba con su certificado médico al día, pues el último había vencido hace un año.
Además el certificado de "proeficiencia" que acredita a los instructores para realizar los vuelos sin reserva alguna, estaba vencido, lo cual es peligroso, tanto para los estudiantes como para los propios instructores y la aeronavegación nacional.
Reiteró que situaciones como estas ponen en entredicho la credibilidad y la eficiencia con la que deben desempeñarse los funcionarios de la DAC, encargados de regular la aviación civil en Panamá.