Nación

Posibles restos de avión que sirvió en Pearl Harbor


El Laboratorio Central de Identificación del Ejercito de Estados Unidos (CILHI) está investigando si las partes de un avión militar de la Segunda Guerra Mundial, encontradas en marzo, por un trabajador en una zona de manglares en la costa del Pacifico en la provincia de Coclé, son de la unidad de combate P-40 que desapareció con su piloto en 1944.
El área es una zona de fango, al fondo de la enorme finca de caña, arroz y camarones del Grupo Calesa, ubicada al este de la ciudad de Aguadulce. Los desechos - balas, trozos de metal, cajas de proyectiles, manubrios, latones y otras piezas corroídas - están esparcidos en la superficie del manglar.
Chris McDermott, historiador del CILHI en Hawaii, que tiene a su cargo buscar, recuperar e identificar al personal enviado a la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Coreana, la Guerra Fría, y la Guerra de Vietnam, dijo que las partes pertenecen a un Curtiss P-40. Este avión sirvió en la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante el ataque de Pearl Harbor y la invasión de Filipinas. Ellos también fueron conducidos en China por el famoso grupo ¨Los Tigres Voladores".
McDermott hizo la identificación por las fotos de los restos que El Panamá América envió a Hawaii y los números grabados en las placas pegadas a los pertrechos.
Según el historiador, hasta ahora existen las siguientes posibilidades: Que los restos del avión y del piloto, que desaparecieron en 1944, están en ese manglar o que sea el fuselaje de otra aeronave cuyo piloto sobrevivió porque utilizó su paracaídas.
"Nosotros tenemos un P-40 y un piloto que fue reportado como perdido en Panamá y probablemente en esa área", indicó McDermott en una entrevista telefónica desde Hawaii.
McDermott señala que según los informes, el avión y el piloto salieron de Howard, en la antigua Zona del Canal, el 27 de noviembre de 1944 y desaparecieron luego de entrar en las nubes. Agregó que hubo "una constante e intensa búsqueda durante los días siguientes, pero sin resultado alguno. No tenemos un mapa detallado del área de búsqueda, pero incluye en los alrededores de Aguadulce y se extiende hasta el Golfo de Panamá". Mencionó haber solicitado el archivo personal del piloto, quien era del estado de Massachusetts, y que puede contener más detalles de la búsqueda o sus resultados.
La otra posibilidad es que el piloto del avión, que se estrelló en Coclé, abrió exitosamente su paracaídas antes de que éste llegara a tierra, y el Ejercito decidió que no podían o no quisieron recuperar los restos de la nave. "Ya que Panamá era un teatro con tantas pérdidas en el aire, el Ejercito no siempre encontraba informes de todos los aviones caídos, los números de series de las armas, etc. Ellos generalmente reportaban las pérdidas donde había una extensa búsqueda del piloto". Añadió que como el sitio no estaba lejos del aeropuerto de Aguadulce, que servía de base aérea del Ejercito en ese entonces, el piloto podría haber pasado sin tener problemas.
Aseguró que la unidad encargada todavía sigue en la búsqueda de registros para confirmar si los restos encontrados en Coclé son los de un avión del cual el Ejercito ya tenía conocimiento, pero sin piloto extraviado. "Hasta que yo pueda asegurar que ellos ya sabían, estaré muy pendiente de este hallazgo, en caso de que existan restos de un piloto allí".
Los pedazos del avión fueron descubiertos accidentalmente por Toribio Mendieta, de 25 años, cuando él y otros empleados estuvieron construyendo una compuerta para los estanques de camarones. El fue informado por un ayudante que buscaba maderas en el bosque cercano y encontró unas balas grandes. Extrañado, Mendieta fue al sitio y halló una punta de cobre que sobresalía de la tierra.
Al irla sacando, asomaba lo que parecía una ametralladora grande, además de una caja de municiones oxidadas, balas calibre 0.50 dispersas y otras piezas metálicas aún con resistencia al desgaste del tiempo. ¨Yo me llevé el arma y las balas para la casa, pero el Departamento de Inteligencia e Investigación Policial (DIIP) de Coclé, llegó y me decomisó la ametralladora¨, explicó Mendieta.
Fuentes de la policía nacional de esta provincia confirmaron que fueron informados en esa ocasión que una persona en Aguadulce había encontrado un arma de guerra y que por seguridad debieron requisarla. Tanto el arma, una calibre 0.50 como los proyectiles y un empaque metálico de provisión, reposan bajo la custodia del DIIP, al igual que seis placas con inscripciones numéricas tanto del armamento como de la aeronave.
La semana pasada, El Panamá América hizo una exploración con Mendieta, su hermano, e Italo Rojas, dueño de la emisora Radio Poderosa, al sitio del hallazgo. Caminamos en agua y lodo hasta los tobillos unos 50 metros desde el borde del estanque más cercano hacia el bosque de manglar rodeados de mosquitos. Buscamos manualmente dentro del lodo piezas del avión y tomamos fotos, que mandamos al laboratorio en Hawaii.
No encontramos restos humanos, pero Jorge Cuéllar, veterinario patólogo que trabaja con la empresa camaronera, dijo que él estuvo en el lugar y "pudo observar en retazos, probables huesos, las características de éstos en el sentido de que por una parte son amarillentos y en la otra tienen el color azulado propio de fósforo que se les impregna. Recalcó que su apreciación era una "suposición".
Comentó que antes de que Mendieta encontrara los restos del avión, nadie en el Grupo Calesa sabía de la existencia de ese asunto en sus propiedades. Dijo que él y la compañía tienen interés en apoyar las investigaciones porque "si existen restos humanos, queremos que los familiares estén en paz¨.
Germinal Sarasqueta, jefe de Seguridad Aérea de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC), dijo que hasta la fecha se han encontrado, desde la época de la Segunda Guerra Mundial, ocho aviones en este país. Sarasqueta nos remitió al laboratorio en Hawaii.
Ginger Couden, la portavoz del CILHI, comunicó que después que todos los informes disponibles sean analizados y los investigadores no descarten la posibilidad de que un piloto pudo haber muerto en el área, un equipo de investigación sería enviado al lugar. Si ellos encuentran la evidencia suficiente de restos humanos, uno de los 18 equipos de búsqueda y recuperación sería trasladado a Panamá.
Un equipo del CILHI de 10 personas vino a Panamá en el 2002 a realizar unas excavaciones en la jungla a 10 kilómetros del Cacao de Capira, donde encontraron restos humanos de un O-47 que desapareció en 1941. Los restos fueron encontrados por un grupo de investigadores panameños en 1999.


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127732
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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