El secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, se reunió ayer con el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, en un encuentro donde fueron tratados temas como la lucha contra las drogas y la reinserción de miembros de grupo irregulares colombianos, a la sociedad.
La reunión que duró más de 10 minutos se realizó en el salón Chocoe, del Centro de Convenciones Atlapa, en medio de fuertes medidas de seguridad que impidieron a los periodistas acercarse a entrevistar a Powell.
A la salida del encuentro, el presidente Alvaro Uribe precisó que se trataron temas tan delicados que manejan en Colombia ambos países.
"Tratamos muchos puntos, el avance de la lucha contra las drogas en Colombia y el avance en los programas de reinserción de los grupos irregulares", enfatizó.
En estos momentos, dijo, más de 6 mil 300 de los grupos violentos se han reinsertado. A esos colombianos, afirmó Uribe, hay que darles todas las facilidades con oportunidades de economía lícita y brindarles la oportunidad a todos aquellos que equivocadamente, en algún momento han estado en la economía de la droga.
En cuanto a la ayuda económica que brinda Estados Unidos, Uribe señaló que ésta ha sido bien importante, al tiempo que negó que Powell y su persona hayan tratado el rechazo en Colombia al estatuto antiterrorista.
Powell se reunió también con los presidentes de Panamá, Martín Torrijos, el de República Dominicana, Leonel Fernández; y el de Haití, Boniface Alexandre, pero no se ofreció información sobre los temas tratados por estos países.
En el tema de la Caja de Seguro Social, advirtió a la población que tendrán que adoptarse medidas de fondo para salvar esta entidad, ya que en los últimos cinco años el gobierno evadió su responsabilidad de tomar decisiones, lo que significó serios desajustes financieros.
En materia de seguridad ciudadana, Torrijos se comprometió a adoptar políticas para ganar la batalla a los maleantes mediante políticas integrales y no cosméticas combatiendo la delincuencia, pero también la pobreza.
El gobierno de Patria Nueva castigará a quienes violen las leyes, pero también se propone reintegrar a quienes hayan cumplido con sus penas, destacó.
El contralor de la República, Alvin Weeden, quien tiene que mantenerse en el cargo hasta el mes de diciembre, calificó como alentador el discurso del presidente de combatir la corrupción.
Dijo que está dispuesto a colaborar desde la Contraloría General en el propósito del presidente de investigar y castigar la corrupción.