El Partido Revolucionario Democrático (PRD) mantendrá "invariable" su postura de oposición combativa, pero alejada de la destrucción del país, afirmó ayer su secretario general, Martín Torrijos, quien además advirtió que el Gobierno "jamás" encontrará la complacencia de este grupo para "bases militares disfrazadas o uniformados visitantes".
Durante una reunión del Directorio Nacional del PRD realizada ayer en Santiago de Veraguas, Torrijos dijo en un tono enérgico "que quede claro, no media oposición ni oposición a medias, somos la oposición política abierta y definida" al gobierno.
A sus adversarios políticos, dentro del PRD, Torrijos señaló que el partido "no lo divide nadie, no se lo toma nadie ni nadie se adueña de él", si hubo alguien que pensó en divisiones, hoy como ayer, "se equivocó", al tiempo que recordó que la nueva dirigencia del partido se elegirá en el año 2002.
Cuestionó la gestión de gobierno de Mireya Moscoso, al destacar que la "incapacidad y falta de liderazgo" es un hecho probado por las constantes improvisaciones, que se conjugan con el decrecimiento económico que agrava la situación del país.
La situación se agrava por la corrupción "rampante" que impera en todo el país, lo cual ha dado lugar a las escandalosas "renuncias forzadas" del director de Aeronáutica Civil (DAC), José Luis Fábrega y la directora del Hospital Santo Tomás, Gloria Moreno de López.
Señaló que el gobierno mantiene un irresponsable derrame de discursos, de propuestas negativas y contradictorias de "carnavalescos" cortes de cinta, lo cual transmite un mensaje político incoherente.
Reiteró que no es necesario destruir el país para criticar al gobierno y afirmó que cree en una oposición que trabaje duro, que sea capaz de proponer alternativas, de censurar errores y ¿por qué no?, reconocer y estimular aciertos.