El secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Martín Torrijos, aseguró que la nueva concepción sobre política que ejerce este colectivo, fue el que facilitó diseñar acuerdos con otros grupos políticos, que contribuyeron a liberar de muchos males a la Asamblea Legislativa y darle mayor seriedad a su trabajo.
Torrijos, quien clausuró el Décimo Primer Congreso Latinoamericano de Periodismo, que culminó el viernes en la capital, indicó que aunque el PRD esté fuera del Gobierno, con el apoyo de los distintos sectores sociales el partido ha podido ejercer el poder cívico requerido para mejorar al Organo Legislativo, tal como se logró mejorar la política gubernamental de seguridad, e impedir que el gobierno "mordiera" el Fondo Fiduciario.
Explicó que el acuerdo con el Partido Demócrata Cristiano (PDC), en materia de administración legislativa, "sorprendió a unos pocos observadores que ya están envejecidos", pero, a su juicio, éste fue un "acuerdo decoroso" y la mayoría de la opinión pública así lo comprendió.
Indicó que aunque en el pasado el PRD y el PDC fueron adversarios, hace un tiempo que los motivos de enfrentamiento venían menguando, por lo que, al final, lo que ha prevalecido son las coincidencias programáticas, y las "frecuentes coincidencias como opositores del mismo mal gobierno".
Para Torrijos, lo más esencial es que este acuerdo fue otro resultado más de su perseverante política de conversar con los distintos sectores sociales, económicos y políticos para llegar a acuerdos concretos en distintas materias específicas.
Recordó que ante las nuevas realidades y expectativas, los políticos tienen que impulsar nuevos estilos y métodos de conducta política.
En una dura crítica al oficialismo, dijo que los métodos y fines de la "vieja politiquería ya se desacreditaron definitivamente".7
Agregó que los pueblos y sobre todo los jóvenes "exigen otra ética y otra proyección del quehacer político; exigen una práctica sencilla y honestamente dedicada al servicio público, esto es, dedicada a crear soluciones efectivas para las angustias y necesidades populares".
"El que mucho consulta y dialoga, grandes dudas despeja y muchos amigos puede cultivar", dijo Torrijos, quien destacó que con este método el PRD ha disipado dudas y ganado múltiples amigos por una política de principios y en interés popular.
Consideró que los responsables de "este mal gobierno y sus cómplices, no están moral ni políticamente autorizados para reclamar que abandonemos esa política".
Expresó que es asunto del oficialismo seguir como cautivos ideológicos del pasado o de sus viejas "trampas y rencores", pero que al PRD le rota una política de diálogo, construcción y concertación, que es la que más contribuye a la agenda social del pueblo. El secretario general del PRD dijo que como este colectivo político está en oposición, tiene deberes de vigilancia y de crítica, pero también tiene la responsabilidad de proponer mejores soluciones para los problemas de la gente y para el desarrollo nacional.
Aseguró que el colectivo se ha propuesto demostrar que se puede rescatar la moralidad política del país, porque ella es la base de la confianza ciudadana, así como fortalecer su capacidad para denunciar y hasta para detener los errores gubernamentales.
El ex candidato presidencial afirmó que el colectivo tiene entre sus objetivos impulsar mejores propuestas y "fortalecer el coraje moral necesario para repudiar los antiguos vicios y corruptelas de la politiquería", e impedir que esos males se introduzcan en las filas del PRD.