Ante los insistentes rumores sobre un incremento en el precio del pan a partir de hoy, el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Rafael Stanziola, indicó que el aumento en el producto se dará sólo cuando se examinen todas las opciones.
El también propietario de Panificadora La Favorita dijo que aunque los molineros estén recibiendo la harina y el trigo con los nuevos precios, ello no es garantía para que a partir de hoy se produzca el aumento en los precios del pan al consumidor.
"Si la harina va a aumentar o no, yo diría que esa es una cuestión de los molinos, lo que yo sí te puedo decir es que las panificadoras no van a aumentar el precio a partir de mañana (hoy)", expresó.
El industrial insistió en que se están haciendo las consultas y agotando los recursos que han sido presentados antes de tomar una decisión sobre el precio al consumidor.
Por su parte, René Luciani, de la Comisión de Libre Competencias y Asuntos del Consumidor (CLICAC), manifestó que por ser el pan un producto cuyos precios se fija libremente es muy difícil saber cuál será el costo del producto, aunque esbozó, para el caso del pan molde o industrial un incremento del 10% aproximadamente.
Para el caso del pan artesanal, también conocido como "de piso" y que incluye el pan bola, michitas, viril, entre otros, el incremento, basado en los estudios que ha realizado CLICAC, será de uno o dos centésimos.
Sin embargo, Luciani no escondió su temor de que los panaderos, ante la reticencia de cobrar uno o dos centésimos de más, redondeen los precios hacia arriba en perjuicio de los consumidores.
Por ello, insistió en la necesidad de que el consumidor sea comparativo con los precios, pesos y contenido del pan, "sobre todo con el pan de piso que lo consume el 70% de la población, mientras que el porcentaje restante es de pan molde.
El incremento en el precio del pan fue anunciado desde algunas semanas por los molineros locales, quienes advirtieron que debido a la escasez mundial de la harina y el trigo y al incremento de sus costos, los precios se traducirían a la industria local.
Para la harina, principal insumo del pan, los molineros prevén un ajuste que oscila entre el 20% y 25% más de lo que pagaban con anterioridad.