El presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, Raúl Del Valle, expresó ayer su preocupación por los bajas calificaciones obtenidas por la educación panameña, en un informe emitido por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL).
Según Del Valle, el informe dado a conocer en Washington sobre los índices de educación, es algo que los panameños tenemos que ponerle mucha precaución y mucho énfasis.
“Por un lado vemos un llamamiento a huelga y por otro estamos viendo que los maestros y profesores están amenazando con no entregar las notas finalizando el año”, lo cual es perjudicial para el sistema dijo Del Valle.
Expresó que es evidente que Panamá cada día que pasa echa más marcha atrás en cuanto a lo que educación se refiere. Enfatizó que el éxito de todos los países es la competitividad y si nosotros no tomamos en consideración que estamos marchando hacia atrás en educación y competitividad, lo que va a provocar es una disminución no sólo del poder de consumo de cada uno de los panameños sino una disminución de la actividad económica que se puede reflejar de forma muy negativa en nuestra economía.
Por su parte, el director nacional de Educación, Gilberto Solís, desconoció el documento, porque a su juicio la información utilizada por ellos no es real y no es cónsona con la información que maneja el Ministerio de Educación.
“Aceptamos que tenemos ciertas deficiencias, pero no podemos aceptar que nos comparen con otros países diciendo que estamos por debajo de algunos países de Centroamérica, cosa que ni siquiera reconoce la UNESCO, ni la Coordinadora Centroamericana de Educación y Cultura”, destacó.
En tanto la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, enfatizó que es falso que la educación panameña está atrasada con respecto al resto de los países latinoamericanos al comentar el informe publicado sobre el tema y que contó con el auspicio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En este informe sobre la calidad de la educación, Panamá recibe malas calificaciones en aspectos como la equidad, carrera y evaluación docente, autonomía y rendición de cuentas, evaluación y resultado de exámenes y una calificación regular en inversión.
La ministra aseguró que la educación panameña está en el más alto grado de calidad que el resto de los países de Centroamérica “de manera que al informe no le doy crédito” porque las personas que participaron en la elaboración del mismo “no son especialistas, ni educadores” por lo que no sabe de dónde sacaron la información para llegar a esta conclusión.
Afirmó que ella tenía conocimiento de que este informe se estaba elaborando donde se destaca la parte negativa ya “que esa es la tónica, negar que existen valores”, por lo que insistió en no otorgar créditos a este documento.
Restado importancia al informe, la ministra Rosas de Mata reconoció que quienes participan en el sector deben seguir trabajando arduamente, especialmente en momentos en que se están obteniendo logros concretos. Agregó que no existe un país con un sistema educativo perfecto por tanto existen deficiencias que se están corrigiendo con la implementación de medidas reformistas producto de los acuerdos alcanzados en el Diálogo Nacional por la Educación.