Como un balde de agua fría cayó la información de la posible salida de la empresa Chiquita Brands de la región de Barú y en las autoridades locales, dijo Daniel Pimentel, representante del corregimiento de Progreso.
Explicó que al escuchar las palabras del ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Joaquín Vallarino en cuanto al cese de labores de la empresa Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO), la preocupación ha aumentado en el sector bananero porque aumentaría el desempleo en esta región estrepitosamente.
Destacó que Vallarino confirmó que hace escasamente diez días Chiquita Brands oficializó a través de una nota enviada a la mandataria Mireya Moscoso la realidad de la empresa y el motivo de su salida.
Mencionó que les comunicaron que el Gobierno, los empresarios y el sindicato están negociando la forma de pago de los trabajadores, por lo que puede darse la oportunidad que la cooperativa del sindicato de trabajadores continuara por su parte con la producción bananera a fin de conservar los empleos, ya que en este momento los obreros están capacitados para llevar a cabo un proyecto de esta magnitud.
Calificó de lamentable la realidad de Barú, pues unos B/.26 mil dejaría de percibir el municipio de este distrito, juntamente con más de dos mil 300 empleos directos y una gran cantidad de indirectos que se perderían.