Nación

Preocupa el incremento de casos de gusano barrenador

A pesar de los brotes detectados, Panamá mantiene su categoría de país libre de la plaga. Desde la aparición del insecto, en Darién se están dispersando 28 millones de moscas semanalmente.


Erika Edith Quiñones (erika.quinones@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Como se ha enfrentado

  • Intensificación de la dispersión de moscas estériles en las zonas afectadas.
  • Revisión de todos los animales que pasan los puestos de control en Agua Fría, Platanilla y Palmas Bellas, e instalación de puestos en Tortí, a la altura de Wacuco, y en Chepo.
  • Rastreos epidemiológicos 5 km a la redonda de cada caso identificado o de 10 km en casos de mayor importancia.

Panamá sigue estando libre de gusano barrenador, pese a que este año se han reportado 44 casos de este insecto, que afecta principalmente el ganado.

De esta cantidad, 41 casos fueron detectados en la provincia de Darién, dos en Panamá -colindante con esta región- y uno en Colón.

El director general, por parte de Panamá, de la Comisión para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG), Francisco Pinilla, explicó que para perder ese estatus en el país se tendría que registrar un brote en una zona libre del gusano, por ejemplo, la región de Azuero, y no haberse podido controlar en tres meses.

Por el contrario, indicó que no es lo mismo que esto suceda en Darién, porque como es un área que se tiene marcada en el calendario como zona de control o barrera biológica, por ser frontera con Colombia -donde existe el insecto- siempre van a aparecer algunos casos, debido a la migración natural de las moscas, procedentes de Suramérica.

No obstante, Damián Montenegro, ganadero de Darién, comentó que están preocupados por la situación, ya que años atrás solo se veía un caso, pero desde hace tres años para acá se dan de cuatro a cinco, y este año han superado esa cifra.

El corregimiento de Metetí es donde se han dado más casos, seguido de Río Iglesias, Jaqué, Garachiné.

En poblados como Agua Fría, Setegantí, Sambú, Boca de Cupe, Cucunatí, Chepigana, El Real, La Palma y Santa Fe se han presentado de uno a dos casos.

Al respecto, Pinilla señaló que se aplicaron todas las medidas y pasos correspondientes para controlar el brote y que, aunque están apareciendo nuevos casos, “se tienen bajo control”.

Montenegro cree que el descuido de los productores al curar las heridas de los animales, así como el hecho de que se había dejado de dispersar las moscas estériles en la frontera, pudo haber incidido en el incremento de la plaga.

De hecho, COPEG reconoció que la situación de suspensión de la dispersión en Colombia, contribuyó al aumento de casos en la provincia, aunado a otros factores climatológicos como el aumento de la población de animales susceptibles en la zona, entre otros.

COPEG informó que la dispersión a esta región fue suspendida en el 2010 por la tramitación de nuevos acuerdos, sin embargo, en mayo de este año se reanudaron, en coordinación con las autoridades colombianas, esparciendo moscas estériles sobre 20 millas náuticas en territorio colombiano.

Sobre el brote que se dio en Colón en el mes de mayo, Pinilla dijo que no se pudo determinar cómo se produjo y que lo vieron como un caso fortuito. Incluso, se llegó a sospechar que de alguna manera, en una lancha de Colombia vino la mosca y puso sus huevecillos en el animal.

Debido a esto, se esparcieron moscas estériles y se colocaron puestos temporales de revisión en María Chiquita y Batería 35. Al no encontrar presencia del insecto por un periodo continuo de 12 semanas, el operativo concluyó el mes pasado.

La pérdida para los ganaderos y productores no ha sido mayor hasta el momento, pero Montenegro no descarta que si la situación sigue, puede llegar a ser cuantiosa. Mantener un ternero desde que nace hasta su sacrificio tiene un costo de $400 a $500 por año.


fecha edicion
old id
839293
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América