La pobreza y la discapacidad han sido considerados como un binomio que golpea fuerte en Panamá.
Así lo expresó Itzel Fernández, directora Nacional de Servicios Técnicos y Médicos del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE), información que ha sido intercambiada por las orientadoras del hogar que trabajan en zonas de difícil acceso.
Fernández manifestó que las áreas que han sido identificadas claramente y que presentan este problema son Darién, Bocas del Toro y Kuna Yala y sitios alejados de Chiriquí.
Así mismo, los niños de las comarcas indígenas y las regiones norte de las provincias de Coclé y Veraguas, presentan el mismo problema.
Según explica la directora, el Primer Estudio de Prevalencia de Discapacidad, ha determinado que por el hecho de tratarse de zonas apartadas, en donde impera la pobreza, los porcentajes de discapacidad son mayores.
Explicó que es allí donde las orientadoras del IPHE laboran con los pediatras, trabajadores sociales y otros especialistas, para darle un seguimiento y control en los hogares.