El fiscal de Drogas, Rosendo Miranda, consideró que deben existir otros centros de acopio de heroína como el detectado en Arraiján y estimó que los decomisos de esta droga se han incrementado por nuevas plantaciones de amapola en Colombia.
Miranda precisó que la ubicación de un centro de acopio de heroína en Arraiján demuestra que los narcotraficantes están adoptando nuevas técnicas y rutas para mover los estupefacientes hacia el mercado norteamericano.
El funcionario de instrucción reveló que las pesquisas realizadas a la fecha en diferentes puntos del país indican un aumento del trasiego de heroína a través del territorio nacional. Explicó que estas redes han establecido sus centros de acopio localmente, para evitar los controles aplicados en los aeropuertos.
También explicó que el aumento de la demanda de la heroína colombiana en el mercado estadounidense se debe a la desaparición de las plantaciones de amapola en Afganistán.
Dijo que los carteles de la heroína han decidido mover sus cargamentos por tierra hacia Centroamérica y luego pasarlos al mercado norteamericano, en donde cada kilo de cocaína cuesta un aproximado de B/.60,000.
Explicó que también se ha detectado heroína líquida transportada en tanques y envases de vidrio que aparentan licores. Por otro lado, informó que la heroína es una de las drogas más peligrosas por su grado de pureza y capacidad de crear adicción.
El decomiso realizado el pasado martes por agentes de la PTJ en Arraiján tenía un valor en el mercado negro de B/.720,000 y, según los reportes, se trató de la mayor incautación de esta droga realizada en la historia del país.