Un proyecto de ley para aumentar las penas por los delitos relacionados con el tráfico de drogas y otro para prohibir el empeño de armas de fuego de cualquier naturaleza, presentó anoche el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, ante el pleno de la Asamblea Nacional.
Con relación al primer proyecto, se aumentan los años de prisión por conspirar para traficar drogas de cuatro a 12 años de prisión, mientras que por comercializar las sustancias ilícitas se incrementa la condena hasta 15 años de cárcel.
Las penas para quienes posean armas de fuego de forma ilegal quedarán entre ocho y 10 años para el tipo básico y de 10 a 12 años para los casos agravantes.
Además, se castigará a aquellas personas que no declaren dineros o valores al momento de ingresar al país, si superan los 10 mil dólares, con el decomiso de los fondos y de la deportación si incurre en este delito, una vez haya cumplido la pena de prisión que se impone. Esta iniciativa también sanciona a las aerolíneas en las cuales se detecten personas que pretendan ingresar drogas al país.
Mulino explicó que con la medida se busca que estas empresas ejerzan controles más efectivos con las cargas que transportan.
Referente al proyecto de la prohibición del empeño de armas de fuego, se agrega además a los explosivos y municiones, modificación que se realiza para evitar que aquellas usadas en actividades delictivas no sean ingresadas a este sistema de comercio.