Una nueva alternativa se presentó ante el gobierno central para el mejoramiento de las aguas residuales y la limpieza total de la Bahía de Panamá, la cual está basada en una planta de tratamiento de menor costo y menor espacio físico que las hasta ahora estudiadas por las autoridades.
Según Carlos Laucevicius, director de la empresa Graúna Sistemas Ambientales, este proyecto fue presentado ante el Ministerio de Salud, Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y de Relaciones Exteriores. Este nuevo sistema es completamente nuevo y solamente se ha implementado en Brasil y Argentina.
Informó que la propuesta fue bien acogida por el gobierno, ya que presenta un menor costo de inversión por espacio de tierra y se realiza en base a las necesidades y a la cantidad de habitantes del sector donde se instalará.
No obstante, Laucevicius informó que debido a las condiciones geográficas Panamá podría convertirse en el centro de copio de esta empresa para la región latinoamericana, tomando en cuenta que países como Holanda, Italia, Brasil, Argentina y Malta han puesto en marcha este proyecto con resultados visibles y favorables para el medioambiente, ya que el agua residual mantiene el 95% estimado para el retratamiento del vital líquido para su clorificación.
Destacó que los primeros resultados se podrán obtener en los tres meses subsiguientes al inicio del proyecto, por lo que no descartó que nuevamente los capitalinos puedan bañarse en la bahía como en el pasado.
Advirtió que un proyecto convencional podría costarle al Estado el doble de lo que se estima costará esta iniciativa, el cual podría estar en aproximadamente B/. 600 millones, que se desembolsarán en un período estimado.
Según el director de esta empresa, el sistema consiste en tratar las aguas industriales y residuales, separando el gas carbónico, sales minerales y agua con un grado de crudeza para su reuso, lo que no conllevará ningún trastorno ecológico para el país.
Actualmente las empresas que realizan este tipo de proyecto alrededor del mundo y en Panamá utilizan grandes hectáreas de terrenos, mientras que con este nuevo sistema solamente se cubrirá una pequeña porción de tierra en la superficie, ya que el equipo estará colocado de manera subterránea.
Sin embargo, consideró que este problema de contaminación pudo frenarse con prácticas adecuadas de prevención y educación, tomando en cuenta que el gobierno panameño conoce del problema desde 1942.
Mencionó que las propuestas establecidas al gobierno superarán los costos, ya que la posibilidad de crear una gran red de alcantarillado conllevaría un gasto insuperable para el gobierno, al igual que los proyectos de tratamiento de las aguas residuales.
Este nuevos sistema será colocado en diversos puntos de la ciudad, según sean las necesidades y la estrategia para la mejor descontaminación de las quebradas que fluyen hacia la Bahía de Panamá.