Nación

A preservar evidencias

El trabajo mutuo entre los m'e9dicos y el Ministerio Público, ayudar a determinar qui'e9nes son los culpables.


EN LOS hospitales de la ciudad capital ya es común observar casos de niños víctimas de la violencia donde se han utilizado armas de fuego.
Hay menores que han sido sorprendidos en balaceras protagonizadas por jóvenes o adultos vinculados a pandillas.
Por esta situación que vive el país, donde bandas rivales se enfrentan por controlar territorios, y en donde casi nunca se conoce quien disparó, los médicos decidieron capacitarse para apoyar al Ministerio Público en sus investigaciones.
El personal médico del Hospital de Especialidades Pediátricas "Omar Torrijos Herrera" recibió la capacitación sobre cómo tratar estos casos donde los niños son heridos de bala.
Este entrenamiento es para no alterar de manera considerable las investigaciones que debe realizar el Ministerio Público sobre las causas que rodean estos hechos de agresión.
Correspondió al Dr. José Vicente Pachar, director del Instituto de Medicina Legal, explicar el manejo que se debe dar a los pacientes impactados de bala.
Según Pachar, el cuidado que se requiere es de suma importancia, tomando en cuenta que siempre exista el criterio médico en cuanto a priorizar la atención del paciente preservando su vida.
" Se debe tener mucho cuidado, ya que para el Ministerio Público es de suma importancia mantener lo más intactas posible las evidencias de cómo sucedieron los hechos", destacó el galeno.
Esta es una de las maneras de llegar a determinar con qué arma se disparó y quién fue el responsable de la herida, para que el crimen no quede impune.
Si el impactado de bala llegua al hospital muerto o fallece en medio de la atención quirúrgica que se le practique, es mejor, en el primer caso, no tocar el cadáver, el Ministerio Público se hará cargo, recomendó Pachar.
En el segundo caso, se debe suspender automáticamente todo tipo de atención, preservando todas las evidencias para facilitar la labor del Instituto de Medicatura Forense, añadió.
Según el sociólogo Marcos Gandásegui, la violencia no se ha incrementado en nuestro país.
"El problema es que existe una percepción de que sí ha aumentado, pero las estadísticas demuestran lo contrario", señaló Gandásegui.
Para el sociólogo, la realidad es que los adultos culpan de todo a los menores, de esta manera creen se liberan de sus responsabilidades.
No obstante, las estadísticas no pueden ser más claras. El 2006 cerró con 30, 104 hechos delictivos, 2, 350 más que el año 2005, que reportó 27, 754, según cifras suministradas por el Ministerio de Gobierno y Justicia.
Es aún más preocupante cuando son los delitos de violencia doméstica, hurtos, homicidios y violación carnal, los que ocupan los primeros puestos.
En el 2006 se dieron 5 mil 740 hechos relacionados con violencia doméstica, 14 mil 832 hurtos, 369 homicidios y 845 violaciones carnales.
Comparando con el 2005, hubo un aumento significativo, en 1, 458 en cuanto a violencia doméstica, 74 en violaciones carnales, cinco en homicidios y 854 en hurtos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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