A pesar de los B/.28 millones que podría costar al país, la Asamblea Legislativa se ratificó ayer en su intención de declarar el 5 de noviembre como día de fiesta nacional, lo que deja en manos de la presidenta Mireya Moscoso, la decisión final.
Los legisladores aprobaron por unanimidad en tercer debate el proyecto mediante el cual se modifica el artículo 46 del Código de Trabajo y se incluye esta fecha entre los días de descanso obligatorio.
Tomada la decisión de los legisladores, ahora Moscoso debe decidir si sanciona o veta este proyecto en el cual se estableció el mes de noviembre del 2004 para la entrada en vigencia de la citada norma.
Con la aprobación de este proyecto, se incrementan a doce los días de descanso obligatorio al año que establece el Código de Trabajo de los cuales diez son por fiesta nacional y los otros dos por duelo.
Al añadir este día de fiesta nacional, se incrementan a cinco las fechas que se celebran en noviembre, lo cual a juicio de la dirigencia empresarial es perjudicial porque se disminuye los niveles de productividad.
Carlos González Ramírez, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) se mostró contrario a este proyecto al considerar que en lugar de aumentar los días libres hay que disminuirlos para lograr un país más productivo.