La presidenta Mireya Moscoso advirtió ayer que la persona que se dedica a espiar las llamadas telefónicas de altas personalidades del gobierno, políticos, jueces y particulares será arrestada, al tiempo que aseguró que ya se conoce quién está detrás de esta práctica.
Moscoso negó categóricamente que su gobierno se dedique al espionaje telefónico y sostuvo que la persona que hace este tipo de prácticas, ha tratado de chantajear a figuras públicas.
La mandataria informó que hace un par de semanas se le comunicó la existencia de las cintas magnetofónicas con estas conversaciones, pero que ha esperado que el jefe de la PTJ, Emilio De León, regrese hoy al país para que proceda a su arresto.
Moscoso dijo que aunque no tiene la menor idea de las intenciones de esta persona, cree que se trata de un chantaje, "porque estaba enviando mensajes a algunas de las personas a las cuales él ha intervenido los celulares".
Según la mandataria, no se trata de ningún político, sino de un oportunista que está buscando dinero y que se espera que la próxima semana sea detenido, ya que se tienen sus datos.
"Es panameño, sabemos dónde trabaja y dónde tiene su oficina", señaló la presidenta, al comentar que se trata de un muchacho que no tiene dinero y que se desconoce cómo accesa a los mensajes.
Indicó que el sujeto no ha pedido dinero al gobierno, pero sabe de otras personas a las que sí les ha pedido dinero.
"Tuvo acceso a muchos teléfonos, incluyendo a los legisladores, tanto de gobierno como de oposición, a algunos ministros, funcionarios y particulares. Me imagino que me tiene a mí también", sostuvo Moscoso.
Por su parte, el vicepresidente Arturo Vallarino señaló que le corresponde al Ministerio Público hacer las investigaciones correspondientes.
En tanto, el contralor Alvin Weeden no le dio mucha importancia al contenido que pueda tener el cassette enviado a