"Si me hubiesen dicho que las páginas del comunicado de los pescadores de Pedasí publicadas en los diarios, alguien debería sufragarlas, yo con mucho gusto las hubiera pagado", dijo ayer el arnulfista Antonio "Tony" Domínguez.
Domínguez reafirmó que el comunicado aparecido en los medios de comunicación fue sufragado por la presidenta para responder a calumnias que se habían dicho, y no por los pescadores quienes no tienen los sus recursos para hacerlo.
Manifestó que él ha estado en Punta Mala y ha visto a los pescadores por lo que sabe del entusiasmo que tienen en el proyecto porque se les están haciendo unos muelles, una cooperativa y unas instalaciones para que procesen su pescado.
Para el arnulfista, Pedasí vive de la pesca y con todo derecho sus ciudadanos se lo merecen, además de que la presidenta está siendo agradecida con el pueblo que la vio nacer.
Domínguez cree que la casa de descanso de la Presidenta en Punta Mala se llamará la "Casa de la discordia o la casa de la morbosidad", pero adelantó que los turistas y la prensa podrían en su momento visitarla, así como visitan el Palacio de las Garzas.
También reconoció, que si es una casa de verano, hay que respetar el descanso de una persona que está trabajando horas extras los siete días de la semana. "La Presidenta necesita tener sus horas de descanso", recalcó.
Antonio Domínguez invitó a que se observe el físico de un presidente antes y después de su período presidencial, como sale todo deteriorado y máxime que la actual es una dama, por lo que a su juicio "el presidente que después de sus cinco años quiere reelegirse está loco", aseveró.
Detalló que él estuvo tres días en la Presidencia, en los que ayudó a la mandataria y salió asustado. Yo le dije: Presidenta usted no puede seguir en este plan, usted es un ser humano, tiene limitaciones y está retando a Dios; porque el ser humano no puede hacer lo que usted está haciendo, usted tiene que trabajar dos días, descansar uno".
A Domínguez no le extraña que para estos carnavales saquen una pieza musical dedicada a la casa de Punta Mala, con el sólo deseo de crear el morbo.