El magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, Harley Mitchell, aseguró que la percepción ciudadana de la existencia de corrupción en algunos casos es cierta, pero que se hacen esfuerzos para combatirla.
“No tenemos miedo de reconocer nuestras debilidades, pero estamos trabajando para mejorar estos aspectos”, precisó.
Durante un acto de rendición de cuentas en el Palacio de Justicia Gil Ponce, el magistrado Mitchell aseguró que en el último período se ha avanzado mucho en el mejoramiento de la administración de justicia.
En su intervención, Mitchell planteó que el Órgano Judicial ha sido tratado durante años como un “tercero” y nunca es como el tercer órgano del Estado.
Otro de los graves problemas que enfrenta la administración de justicia es el aumento del número de procesos judiciales que ingresan a los despachos, dijo.
Detalló que para el 2006 hubo un incremento del 23% en el volumen de expedientes, mientras que para el 2007, la cifra alcanzó un 27%.
Mientras, para el 2008, el índice de aumento alcanzó un 33%.
Dijo que con la sanción de la ley de descongestionamiento judicial, se podrá nombrar jueces itinerantes que atiendan aquellos despachos con más números de expedientes.
A su juicio, con esta ley se puede resolver el rezago de unos 135 mil casos que se encuentran concentrados en áreas como Panamá Centro, Chiriquí y Coclé.
A manera de ejemplo, citó el caso de una jueza que en su despacho tiene más de dos mil expedientes.
Percepción.
En tanto, Jorge Molina de Transparencia Internacional, aseguró que la percepción de corrupción dentro de la Corte Suprema de Justicia se mantiene.
Según Molina, en el 2006, la percepción de corrupción alcanzaba un 86%, mientras que para el 2007, las cifras se mantenían en el mismo rango. A la vez, detalló que para el 15 de octubre de 2008, este índice se mantenía en un 55%.
A su parecer se ha registrado cierto avance en esta materia, pero aún se requiere de un mayor esfuerzo para lograr que la comunidad conozca el trabajo desarrollado.
Estimó que el problema mayor radica en que las deficiencias de Órgano Judicial son asociadas con prácticas de corrupción, que en el fondo pueden no existir.
Alegó que es urgente la aplicación de cambios, en los que los jueces y magistrados deben dar a conocer la motivación de sus decisiones.
Por otra parte, dijo que estos cambios deben ser realizados de forma paulatina.