Masferrer conversa con El Panamá América, vía telefónica desde Miami, en la primera entrevista que brinda a algún medio panameño o estadounidense desde que estalló el escándalo por el cierre del Hamilton, un banco radicado en Miami y con representación en Panamá.
El banquero se defiende y niega categóricamente que el Hamilton estuviera vinculado con alguna actividad de lavado de dinero.
Revela que antes del cierre de su banco preparaba una demanda judicial contra un grupo de empresarios panameños y la firma auditora Arthur Andersen, a raíz de varias quiebras y la presentación de estados financieros “alterados”.
Habla de su relación comercial con el cónsul de Panamá en Miami y otros funcionarios del gobierno actual, la lista negra de clientes panameños que preparó la OCC, el financiamiento del polémico helicóptero HP-1430, los 200 millones de dólares que llegó a prestar a clientes panameños, así como detalles de los accionistas del banco en Panamá.
En la edición de mañana lunes y en la del martes se publicará la entrevista con Masferrer.
Funcionarios palestinos habían dicho antes que todas las líneas telefónicas en el complejo de oficinas de Arafat en Ramala habían sido cortadas. Dentro de la perspectiva tributaria panameña ¿cómo conceptúa la propuesta de Estados Unidos del convenio de intercambio de información tributaria?. Entre los panameños la propuesta norteamericana no ha caído bien porque no están habituados a la invasión de su privacidad tributaria, y mucho menos a que se penalice cualquier forma de incumplimiento de las obligaciones tributarias cuando éstas se resuelven por la vía civil. En general, el fisco es benigno, da facilidades de pago para que el contribuyente moroso se ponga al día. "Lo primero que conviene aclarar es que el Sistema Tributario panameño tiene como característica que aplica el principio de fuente o de territorio, de manera que los ingresos obtenidos por personas naturales y jurídicas fuera del territorio nacional no están alcanzadas por los impuestos. Inclusive hay actividades que se realizan en Panamá y tampoco están sujetas a impuestos. Entonces el intercambio de información que parte de la premisa de una situación en donde los países contratantes tengan un criterio de imposición que sea más amplio en el criterio de fuente y territorio. Es el criterio que se llama de renta mundial. En otras palabras, que se graven los ingresos obtenidos fuera del territorio y claro hay doble tributación. No se produciría un intercambio de información porque la información que proporcionaría Panamá a Estados Unidos no tendría la reciprocidad si los ingresos de fuente extranjera no están gravados en Panamá. También hay otros elementos que han sido considerados dentro del borrador de la propuesta que ha presentado Estados Unidos es un modelo tipo, un modelo muy amplio que no se compadece con nuestro sistema tributario en donde algunas conductas, si bien están penalizadas, pero realmente aquí no hay un tipo en el Código Penal de delito tributario. En Estados Unidos la situación es distinta. Es decir que de acuerdo con la propuesta no se darían condiciones en las cuales un país como Panamá podría estar en una situación de reciprocidad, por lo cual sería una relación unilateral. Panamá tiene que estar atento a cómo ese tipo de negociación afecta a los intereses nacionales para contrarrestar ese efecto. Lo más conveniente es que cualquier tipo de intercambio o de comunicación tome en cuenta la situación de nuestra economía de servicios y los efectos devastadores que podría tener un acuerdo de esa naturaleza".
Voy a centrarme en ese tema. Hay otros aspectos que tocan a los miembros como son una reglamentación de la ley de medicamentos que busca que sean más eficientes los procesos de registro sanitario. En esta segunda fase propondremos la reglamentación de la ley, pero luego iremos a entrar a la misma ley, porque ha encarecido los registros farmacéuticos en términos generales y ha tenido una evidencia en cuanto al abastecimiento o desabastecimiento de los medicamentos. También debemos combatir la piratería de marcas que está afectando a los industriales y también a los comerciantes. Por otro lado la subvaloración aduanera afecta al Estado y afecta también a los industriales. Queremos participar activamente en todo lo que es la promoción y el incremento de la oferta exportable de productos panameños como carne vacuna, cultivos de temporada, y también la tecnificación de la actividad agropecuaria, principalmente dotándola de riegos. También queremos poner en ejecución una legislación de conservación de recursos hídricos que es una fuente de riqueza. Los planteamientos de la Cámara toman en cuenta debidamente los tratados de libre comercio suscritos o por suscribirse con países centroamericanos, México y Estados Unidos. ¿Está preparado el empresario panameño para entrar a competir dentro y fuera de su mercado? Definitivamente nosotros hemos sido partícipes de la agenda de comercio exterior. Nuestra participación debe fortalecerse porque queremos que los industriales como los agricultores y ganaderos participen en esas discusiones y negociaciones que son complejas. Que se les consulte y que las políticas contemplen las debilidades que tienen algunos sectores y las fortalezas que tienen otros como el sector financiero, el sector portuario, el sector de seguros, el sector de tecnología de transmisión de datos. Estamos convencidos que la única forma que podremos lograr un crecimiento sostenido es insertándonos en una política agresiva de comercio exterior. Por eso son importantes los tratados de comercio con Centroamérica, México, Colombia y Estados Unidos. También hay que señalar la importancia de un tratado de comercio con Brasil, que es un socio estratégico para Panamá y que ha manifestado su interés de participar en las obras de ampliación del Canal. En EXPOCOMER, Brasil dio una muestra de apoyo a Panamá y a la Cámara de Comercio, aumentando su presencia en nuestro país.
Brasil tiene ahora una oficina para atender sus intereses comerciales de Centroamérica y el Caribe en Panamá. Brasil es un socio estratégico, es un socio que cree en Panamá y nos va a dar el espaldarazo en un tema tan crucial como es el de la sede permanente del ALCA.
Necesitamos articular toda una estrategia diplomática que nos acerque hacia los países del Caribe anglosajón, que seamos unos voceros autorizados de Centroamérica, que hagamos alianzas con los países bolivarianos, de los cuales formamos parte y con nuestro socio tradicional de más larga historia y alcance que es Estados Unidos. Eso sería una culminación extraordinaria y haría a nuestro país atractivo porque los tratados de libre comercio lo que hacen es aumentar nuestro mercado y nuestra oferta exportable. Quiero detenerme en una estrategia que está pendiente y que compromete a la Cámara de Comercio a participar con otros gremios a participar, que es la estrategia marítima. Hemos demostrado una gran capacidad para adaptar la estructura portuaria a los requerimientos de la industria marítima. La Cámara Marítima está trabajando, también lo está haciendo la Autoridad Marítima, la Asociación de Derecho Marítimo.
La Cámara de Comercio quiere ser parte de ese equipo, así como asociarse con otros gremios. Siempre y cuando haya una iniciativa, la Cámara verá sus puntos de apoyo. La responsabilidad de la junta directiva apunta a fortalecer los lazos y vínculos con los distintos gremios. Esa es una promesa que vamos a hacer realidad.