El presidente de Panama entregó a la embajada de Estados Unidos, una nota en la que expresa a George W. Bush, el dolor causado tras los efectos del huracán Katrina en Lousiana, Mississipi, Alabama y Florida.
Le acompañaron el primer vicepresidente y canciller Samuel Lewis Navarro, el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena, y Héctor Alemán, de Gobierno y Justicia.
Yao explica que el Tratado del Canal llegó a su fin en diciembre de 1999, por lo que a partir de esa fecha continuó su vigencia, por tiempo indefinido el Tratado de Funcionamiento y Neutralidad Permanente o Tratado de Neutralidad.
Consultado sobre las modificaciones que sufriría este acuerdo, el catedrático asegura que este tratado no impide ampliar o construir un nuevo Canal; pero de ocurrir esto último, sin que Estados Unidos participe en su construcción o financiamiento, el Tratado de Neutralidad debe darse por terminado.
Ahora bien, continúa Yao, si la ampliación da como resultado la construcción de un nuevo Canal, aunque se conserven algunas estructuras, si Estados Unidos no participa, igualmente el Tratado de Neutralidad dejará de ser aplicable a la nueva vía Interoceánica y hay que darlo por terminado.
La única manera de mantener el Tratado de Neutralidad es permitir la participación de Estados Unidos en la ampliación del Canal, estima Julio Yao.
El también coordinador del Servicio Paz y Justicia, asegura que en todo caso, el pueblo panameño debe tener la última palabra en la pretendida ampliación y sobre la participación o no de Estados Unidos.
"También debe someterse a referéndum el contrato, acuerdo o tratado relativo a la ampliación, para que no se repita lo que ocurrió con el Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903", agrega Yao.