El presidente Ricardo Martinelli sancionó una reforma al Código Penal que duplica las penas de prisión para los delitos de posesión de droga, tráfico de armas, explosivos, apropiación y sustracción violenta de material ilícito cuando se empleen menores de edad o discapacitados.
Entre los cambios introducidos se establece que quien con fines ilícitos de comercialización compre, venda, adquiera, permute, almacene o traspase droga, a cualquier título, será sancionado con prisión de 10 a 15 años (actualmente la pena de es de 8 a 15 años), según un comunicado de prensa de la Presidencia.
Esta pena "se duplicará cuando se utilice a un menor de edad o a una persona con discapacidad o en estado mental alterado; se efectúe en centros de educación, deportivos, culturales, carcelarios, de espectáculos públicos o en sitios aledaños a los anteriores".