El presidente de Panamá, Martín Torrijos, dijo hoy que ceder al aumento salarial que piden los médicos "intransigentes" que se encuentran actualmente en huelga, representaría "la quiebra del sistema de salud".
Torrijos, que habló del conflicto en la comunidad chiricana de Alanje, añadió que la huelga, que cumple hoy su décimo día, no se ha solucionado por "la intransigencia de algunos dirigentes médicos".
Los médicos del servicio de salud pública señalaron el miércoles pasado estar dispuestos a negociar con el Gobierno, sobre la base de un aumento no inferior al 30 por ciento de su sueldo y no del 5 por ciento como lo propuso el sector gubernamental.
La estrategia del gobierno es mantener el plan de contingencia de atención sanitaria y "de ahora en adelante el que no trabaja no cobra", subrayó el presidente, en advertencia a los huelguistas, durante la inauguración, en Alanje, provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, del sistema de riego Remigio Rojas.
Por su parte, el doctor Julio García, coordinador de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), que convocó el paro, indicó a que no cree que las aspiraciones médicas llevarían a una quiebra de la seguridad social.
"Pienso que no, porque el Gobierno tiene un superávit, él puede utilizar dinero de otro lugar y hacer, por ejemplo, que el Gobierno Central cargue con el aumento a los médicos de la Caja Seguro Social para que no sufra el Programa de Enfermedad y Maternidad", expresó.
El galeno enfatizó que durante la administración Torrijos se han aumentado los impuestos, por lo que hay dinero para ajustar los salarios y no solamente los de los médicos.
Al responder sobre el hecho de ser "intransigentes", García precisó que "lo que pasa es que no vamos a permitir ser explotados por el Estado y ya hemos dicho que nuestra posición no está escrita en piedra y podemos negociar, pero no vamos a partir de una oferta de que el promedio en muchas especialidades es menos del tres por ciento de aumento".
Al evaluar la efectividad del paro señaló que "ha sido efectivo" con una respuesta de más del 95 por ciento en todo el país.
Finalmente, el presidente de la Asamblea de diputados, Pedro Miguel González, dijo hoy que espera que haya pronto un entendimiento entre las partes en conflicto, "porque al final el que está siendo perjudicado son los más débiles, los pobres, que no pueden pagar una clínica privada".
Añadió que en la Asamblea General se hizo un gran esfuerzo, de más de seis meses, por cambiar la ley del Seguro Social y salvar, entre otros, el Programa de Enfermedad y Maternidad, y las aspiraciones originales de los galenos en huelga "ponía en números rojos ese programa en el 2008".
Matizó que la realidad es que la gran mayoría de los panameños "no estamos satisfechos con nuestro sistema de salud, de manera que si el Gobierno les plantea que se puede hacer un ajuste salarial, pero que hay que discutir y llegar a compromisos para lograr una mayor eficiencia en este servicio, ellos no debieran mostrarse renuentes".
"Nosotros aspiramos a que se llegue a un entendimiento, pero de acuerdo a la realidad económica del país", concluyó González.
Actualmente con el Gobierno trabajan 3.623 médicos y 539 odontólogos.
El Gobierno aplica a partir del lunes pasado un plan de contingencia con el nombramiento de 80 médicos para garantizar el servicio de urgencia en los hospitales públicos del país, pero hasta el momento no se ha hablado de destituciones.
Las autoridades de salud indicaron que estos ochenta médicos han sido nombrados por dos meses, y que a partir de esa fecha pueden ser trasladados a centros de salud o incorporados a las giras médicas.
La huelga ha afectado la consulta externa, se han dejado de atender más de 160.000 citas médicas y más de 1.500 cirugías, pero otros servicios de atención como laboratorio, farmacia, radiología, rehabilitación y urgencias se han desarrollado normalmente, informó el Seguro Social.