Los días 13, 14 y 15 de diciembre son las fechas escogidas para el retorno de los desplazados colombianos que se encuentran en territorio panameño, a la vez que organismos de derechos humanos panameños han mostrado cierta preocupación ante el traslado de estas familias, que se hallan en la provincia de Darién.
El sacerdote Conrado Sanjur, de la Coordinadora Popular de los Derechos Humanos de Panamá, señaló que “los organismos que le dan seguimiento a los refugiados en Darién, sabemos por testimonios, que hay una presión para que retornen y firmen su regreso a Colombia”.
“Hay que señalar que no sabemos las garantías de las condiciones de seguridad y bienestar para que se efectúe este retorno”, recalcó Sanjur.
Para el coordinador de derechos humanos, el gobierno panameño debe cumplir con el compromiso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de respetar la voluntariedad del retorno.
Mientras que Ricardo Castillo, del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos, informó que mañana domingo 30 de noviembre se trasladará a la comunidad de Puerto Obaldía para verificar la cantidad de personas que desea retornar voluntariamente al país fronterizo.
Los desplazados colombianos provienen de las áreas del Chocó antioqueño y Atrato en el Chocó centro, y permanecen en la provincia darienita en las áreas de Jaqué, Yaviza y Puerto Obaldía.
Se calcula que unas 87 personas podrían estar regresando a Colombia, bajo la supervisión del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) de la Organización de Naciones Unidas.
Actualmente en Panamá se encuentra Gonzalo Vargas Llosa, encargado de ACNUR, quien realizará el censo de los desplazados en la provincia de Darién.
Los refugiados colombianos que están en Panamá al huir de la violencia armada, deben recibir las garantías del gobierno colombiano a tres meses de alimentación y la presencia del Estado en materia policial en las áreas a las que retornen, la cual debe ser monitoreada por organismos de derechos humanos.