Para el director Nacional de Tratamiento de Hogares Crea en Panamá existen programas de prevención, pero son insuficientes, por ello recomendó que se den campañas que eduquen masivamente a las familias que es donde está la raíz del problema, porque es la fuente primaria de información que tiene el joven.
Igualmente dijo que todos debemos participar y ser activos en nuestro rol de promotores de una vida sana, siendo ejemplo y modelos para los hijos y para la comunidad.
Aceptación, toma de conciencia y la participación activa en el programa son esenciales para que el adicto cambie su vida de vicios, mentiras, estafa y hasta robo a sus propios familiares, en una vida en donde impere el respeto y la transparencia en sus acciones.
A quienes tienen en su familia un caso de adicción, les recomendó que se debe pensar con la razón y no con el corazón, "tienen que tener manos de hierro y guantes de seda". Hay que ser estricto en las cosas, pero llevar el mensaje adecuadamente y a la hora que hay que tomar decisiones, deben ser tomadas.
Es fundamental que la familia tenga pleno conocimiento del problema de la droga para así poder ayudar a uno de sus miembros que esté pasando por esa situación.
Desafortunadamente, la gente siempre piensa que este problema nunca los va a tocar a ellos o a su familia, desconociendo que éste aparece mucho antes de empezar a consumir droga por primera vez, manifestándose en la personalidad misma del individuo, si es un joven en su rendimiento escolar, en su apariencia física, quiénes son sus amigos, su vocabulario y su forma de relacionarse (si se aísla o integra).