Las Primeras Damas de Latinoamérica, entre las que figura la de Panamá, Ruby Moscoso de Young, reafirmaron su compromiso de proseguir esfuerzos para lograr la instauración de condiciones de equidad y fomentar el desarrollo de las mujeres, en particular las del medio rural.
Las Esposas de Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, en la Declaración de Ottawa, también se comprometieron a continuar esfuerzos para promover una mejor salud mediante medidas preventivas, la reducción de la violencia, y una mayor equidad y accesibilidad a los servicios de salud.
También elogiaron el logro de aquellos países que han eliminado con éxito el sarampión y otras enfermedades prevenibles dentro de sus fronteras, y alentaron los esfuerzos continuos de los otros países para alcanzar la meta de final de erradicar el sarampión en las Américas para el año 2000.
En el documento que fue suscrito durante la clausura de esta conferencia, las Primeras Damas también aceptaron el ofrecimiento de la Esposa del presidente de Haití, Géri Benoit-Preval que su país sea sede de la X Cumbre de Primeras Damas.
Asimismo reconocieron la necesidad de una mayor participación de la sociedad civil, y en particular de las mujeres, con relación a las medidas destinadas a incrementar el desarrollo político, social, económico y cultural de nuestros países.
También señalaron que es necesario que las Primeras Damas concentren sus esfuerzos en los grupos que son más vulnerables y que continúan afrontado los obstáculos derivados de la discriminación y de la justicia.
Las Primeras Damas también declararon su firme intención de continuar con la tarea de sensibilizar al público y movilizar su apoyo en nuestras sociedades hacia iniciativas locales eficaces para prevenir la transmisión del VIH /SIDA particularmente entre mujeres, jóvenes, adolescentes, niñas y niños.