Washington.- El anuncio de que Estados Unidos piensa enviar algunos prisioneros afganos a la base naval que mantiene en Guantánamo en la isla de Cuba es visto por las autoridades militares cubanas como una manera de intensificar las tensiones entre los dos países, contrario a los deseos de las autoridades en La Habana.
"A esto nos tiene acostumbrada la prepotencia del imperio", dijo el general José Ramón Fernández refiriéndose a la decisión estadounidense de enviar presos de Afganistán a la base militar de Guantánamo en Cuba.
El también vicepresidente del Consejo de Ministros, afirmó en una entrevista con la BBC de Londres que su gobierno estaba en desacuerdo con el proyecto de Washington, "porque es una violación más de la voluntad del pueblo cubano y se trata de un uso indebido de la base militar."
Estas son las primeras declaraciones de funcionarios cubanos desde que el gobierno de Estados Unidos anunciara su decisión de enviar a la base militar de Guantánamo a varias decenas de prisioneros capturados durante las acciones militares en Afganistán.
Por su parte, el general de Cuerpo de Ejército, Ramón Espinosa, jefe del Ejército Oriental, fue más moderado al señalar que las tropas bajo su mando tendrían que tomar medidas acordes a la nueva situación.
Espinosa dijo que durante los últimos años la zona de Guantánamo se había logrado "enfriar", convirtiéndose en un sector más tranquilo, incluso con comunicación directa entre los militares cubanos y los de Estados Unidos.
Sin embargo, refiriéndose a la llegada de los prisioneros, el jefe militar declaró que "estas cuestiones siempre convulsionan la situación" aunque recalcó que tratarían de mantener la tranquilidad lograda en ese lugar. Mediante un contrato a perpetuidad, la base estadounidense de
Guantánamo fue alquilada a principios del siglo XIX, durante la ocupación militar de la isla. El contrato estipula que fue cedida por tiempo indefinido, por lo que depende de Washington la decisión de abandonarla o no.
El perímetro está rodeado de campos minados y tropas cubanas.
Desde 1959, Cuba denunció el acuerdo sobre la base y, también desde esa época, se negó a aceptar los US$4.000 anuales que Estados Unidos debe pagar en calidad de alquiler. En los últimos años, Washington ha intentado utilizar la base militar para otros fines: en 1994 concentró decenas de miles de balseros cubanos ahí y luego trató de traer refugiados de terceros países. Durante décadas, Guantánamo fue un lugar de tensión, incluyendo tiroteos con víctimas mortales.
Hasta la fecha, todo el perímetro de la base está rodeado de campos minados y de tropas del ejército cubano.