LA POSIBLE privatización de las cárceles debe considerarse en Panamá, aseguró el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), Enrique De Obarrio.
El empresario sugirió esta posibilidad, al ser consultado sobre un proyecto de ley que permitiría al sector privado instalar sus empresas dentro de los centros penitenciarios, otorgándoles algunos incentivos.
Manifestó que el tema de las cárceles debe formar parte de una política o programa integral, que mejore sustancialmente las condiciones en los centros penitenciarios, así como de los reclusos, evacuando los procesos legales o logrando mayor eficiencia en los mismos, e implementando programas de resocialización.
"Queremos que los reos, lejos de tener a las cárceles como universidades del crimen, más bien, una vez cumplidas sus penas, puedan reintegrarse a la sociedad, siendo mejores personas, productivas para el país y para sus respectivas familias, rehabilitadas y en libertad, como parte integral de una sociedad decente", aseguró.
Indicó que además de los incentivos, otra idea que a evaluar es la privatización de las cárceles, al igual que fortalecer e introducir en ellas programas de capacitación y de formación académica, técnica, profesional, cultural, ética y espiritual.
Actualmente, existen en los centros penitenciarios del país más de 11 mil detenidos. Los beneficiados con permisos de estudio o de trabajo no superan las cien personas.