Nación

Problemas impiden que Cerro Azul sea un paraíso


A más de 2,400 pies de altura y escasa hora y media de la capital se encuentra Cerro Azul, una hermosa población con un clima refrescante y paisajes naturales impresionantes, pero que algunos problemas como la falta transporte público, agua potable, contaminación de los ríos y la tenencia de la tierra le restan la oportunidad de ser un verdadero paraíso terrenal para sus habitantes.
Sin auto propio y en muchas ocasiones pidiendo "aventones" decidí subir Cerro Azul para palpar en el terreno el problema de falta de transporte público, que afecta a varias comunidades del sector.
En primer lugar llegamos al cruce de la 24 de diciembre en Tocumen de donde parten los busitos que viajan para Cerro Azul. Después de media hora de espera partimos hacia nuestro destino.
El busito de 15 pasajeros iba con 25 personas abordo o sea íbamos como "sardina en lata".
Poco a poco fuimos subiendo y luego de 20 minutos de recorrido pedimos la parada en Villa Belén, un poblado de 15 casas, cuyos moradores, la semana pasada, habían cerrado la carretera por el mal servicio que brinda el transporte. Pagué 50 centésimos por pasajero hasta ese lugar.
Ahí encontré a las hermanas Basilia y Eugenia Castillo, quienes habitan desde hace más de 40 años en Villa Belén, una población conformada por gente interiorarana desde hace 60 años.
"Gracias por venir, yo sabía que alguien nos iba a escuchar", fueron las primeras palabras de Basilia al explicarle los motivos de nuestra visita.
Basilia denunció que sólo operan nueve busitos para todas las comunidades de Cerro Azul, que alcanzan más de 5 mil habitantes, lo que impide que se brinde un adecuado servicio.
Indicó que la mayor preocupación de los moradores de Villa Belén es que los busitos no quieren parar en ese lugar puesto que vienen repletos de pasajeros.
Manifestó que esa situación los obligó a cerrar la carretera la semana pasada para llamar la atención de los transportistas del lugar. Dijo que luego de la protesta los conductores del transporte acordaron reunirse con los moradores de Villa Belén y les prometieron que iban a realizar paradas en el poblado.
De acuerdo con Basilia los problemas con el transporte continúan puesto que los niños que van a la escuela de la "Medalla Milagrosa" tienen que viajar en camiones porque los busitos no los quieren recoger.
Denunció que para llegar sólo al cruce de la 24 de diciembre toman cuatro horas debido a que tienen que esperar por horas que un bus se "apiade" de pararles.
Apuntó que una hija suya, que estudia en el José Dolores Moscote, tiene que levantarse a las cuatro de la mañana y casi no duerme en espera de que no se le pase el bus de esa hora porque sino no puede ir a la escuela ese día.
Los moradores se quejan del alto costo del pasaje y de la demora que toman los transportistas para salir de la piquera. Comentó Basilia que en la piquera de la 24 de diciembre el bus está lleno, pero no salen porque el conductor está en la cantina o jugando billar y los usuarios tienen que esperar hasta dos horas.
Los moradores pagan una tarifa base de 50 centésimos y hasta el último poblado que llega el bus, en la Tonosieña, cobran 85 centésimos por un recorrido menor de 20 kilómetros.
Otro problema que enfrenta esta población es la falta de agua potable. Están a pocos kilómetros de la potabilizadora del Río Cabra, pero tienen que usar agua de pozo, la cual les llega por gravedad.
Arriba del pozo de la comunidad hay un basurero que contamina las aguas que utilizan los moradores de Villa Belén para beber, cocinar y bañarse.
Basila Castillo informó que también enfrentan problemas con los lotes ya que los terrenos donde están viviendo pertenecen al empresario Luis Barletta, pero ellos le han solicitado en varias ocasiones que les segmente sus lotes y se los venda para ellos vivir tranquilos por el resto de los años.
Indicó que otro problema que tienen es que no hay escuela pública y a la que van más de 100 niños de la población es de propiedad de unas monjas que le alquilan el lugar al Ministerio de Educación.
Señaló que en la escuela sólo les están dando crema a los niños y ahora tienen que salir a la una de la tarde y los infantes llegan a las tres de la tarde a sus casas por el problema del transporte.
Ante una amenaza de aguacero, muy común por el sector, decidí dejar Villa Belén y pedí un aventón para subir más arriba de Cerro Azul.
En el recorrido observé lujosas residencias de campos, algunas de renombrados políticos, cuyas fachadas contrastan con las humildes casas de los pobladores de Cerro Azul.
Llegué a la hermosa comunidad de Buena Vista, la cual está rodeada de un lago y de las fincas de gallinas ponedoras de las industrias Melo, empresa en la cual trabaja la mayoría de la población del lugar.
En Buena Vista los problemas que enfrentan sus moradores es el mal estado de los caminos, la falta de agua potable y la tenencia de tierras.
Los moradores denunciaron que existe un acueducto en la comunidad del cual sólo están conectados 60 de las más de 400 casas que hay en el poblado.
Denunciaron que cobran 30 balboas para conectarse al acueducto por parte de una Junta Directiva, la cual está a cargo del señor Isaías Lara.
Los pobladores acusaron al señor Lara de ser un "atropellador "con los moradores debido a que les cobra cinco balboas adicionales por cada familia que viva en una casa.
Indicaron que si en una casa un hijo de los dueños de la propiedad lleva a vivir a su mujer tienen que pagar cinco balboas adicionales por orden de Lara.
También denunciaron que este señor tiene once cuartos de alquiler y no paga los cinco balboas adicionales por el consumo de agua.
La comunidad está molesta porque una turbina del acueducto se daño hace muchos meses atrás y no hay dinero para repararla, pero sin embargo se preguntan por el dinero que se recoge.
Igualmente manifestaron que el administrador del acueducto quiere poner ahora una multa de 50 balboas a las familias morosas en el pago de agua.
La falta de la turbina impide que el agua no llegue a la mayoría de la población de Buena Vista, quienes tienen que tomar agua de un pozo, que queda distante de las casas.
Más de la mitad no tiene electricidad y tienen que alumbrarse con mechones de kerosene y velas por lo que pidieron a las autoridades una urgente solución de este problema.
Los moradores de Buena Vista pidieron la reparación de los caminos que conectan la población con la carretera principal debido a que en invierno los niños de la escuela llegan sucios del lodo porque se resbalan en la tierra.
El problema de lotificación también afecta a Buena Vista. Sus habitantes informaron que los terrenos son de un propietario, quien decidió vendérselos a 50 centésimos el metro cuadrado, pero que ahora el precio subió a tres balboas el metro cuadrado, por lo que alegan que la cantidad es muy alta para lo que ganan.
En Buena Vista encontramos personas sin censar debido a que los empadronadores no llegaron el domingo 14 de mayo pasado que se efectuaron los censos nacionales.
Dejé Buena Vista y me informaron que moradores de la comunidad de Rancho Café querían expresar los problemas que enfrentan.
Pedí otro "bote" para bajar a Rancho Café, la lluvia me cayó encima por varios minutos.
En la bajada observé a niños de las escuelas viajando en los camiones y mojándose de la lluvia. Me informaron que eso ocurre todos los días.
Ahí encontré a la señora Irma Villanueva, quien denunció que aguas arriba de la toma de agua de la potabilizadora de Cabra, trabajadores de una empresa que realiza un proyecto por el lugar hacen sus necesidades fisiológicas contaminando el agua que se suministra para los pobladores de Tocumen y la 24 de diciembre.
Apuntó que no sólo los trabajadores contaminan el río sino que han descubierto que de las fincas gallineras de Melo que están a la orilla del río arrojan químicos y gallinas muertas.
Señaló que los tanques de agua del IDAAN, que suministran el vital líquido a la población de Rancho Café están sucios y más grave hay un matadero de chivo, propiedad de un extranjero, está a pocos metros de los tanques de reserva de agua.
Villanueva informó que en una ocasión encontró órganos de chivos arriba de la tapa de los tanques de agua y que a una moradora le salió una culebra del grifo de la pluma.
En Rancho Café la población ha solicitado permisos al IDAAN para lavar los tanques, pero la petición ha sido rechazada y la comunidad expresó que no aguanta más y amenazó un cerrar la carretera para llamar la atención de las autoridades.
Luego de un almuerzo decidí bajar de Cerro Azul, sin que antes los moradores me advirtieran la necesidad de que regresara debido a que existen otras poblaciones ubicadas mucho más arriba del cerro, las cuales están necesitando exponer sus problemas.
A la bajada tomé otro busito del transporte, en el recorrido me entristeció mucho fue ver la cantidad de basureros que se han creado a lo largo de la carretera y que afectan la imagen turística que debe proyectar Cerro Azul.
El bus llegó a la 24 de Diciembre donde volví al bullicio, el calor y el estrés de la ciudad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América