La Pastoral Social Cáritas Panamá aseguró ayer que Panamá está metida contra su voluntad en la problemática colombiana y las consecuencias que originará la aplicación del recién aprobado Plan Colombia, al tiempo que expresó su clamor por una paz justa en Panamá, Colombia y el resto del Continente, como resultado del pleno respeto a los derechos humanos, la justicia, la verdad y la tolerancia.
Según un comunicado de la Pastoral Social, la problemática colombiana ya se ha hecho sentir en Panamá, puesto que el país ya ha tenido que acoger a los refugiados y desplazados que huyen de la situación en Colombia, y que viven en Panamá, a los cuales por humanidad, estamos obligados a recibir.
Además de la continua violencia, que afecta a los panameños que viven en los pueblos fronterizos, señalada innumerables veces por miembros de la Iglesia en el lugar, el tráfico de armas que pasa por Panamá y que usa a Panamá, y la solicitud del Gobierno panameño de una parte de los mil 300 millones de dólares que Estados Unidos ha dado a Colombia, son algunas de las situaciones que nos vinculan.
Según el documento, el Gobierno de Estados Unidos quiere involucrar a Panamá en el conflicto militar que él anima y que ahora tiene en Colombia. "Panamá debe evitar, a como dé lugar, verse involucrada en ese conflicto militar. Panamá no debe permitir que usando el argumento de que nuestro país no está aislado, sino que forma parte del continente, Estados Unidos consiga involucrarnos o que consiga que nosotros mismos involucremos a nuestra patria".