Las autoridades panameñas llevaron a juicio a 13 personas, 11 colombianos y dos panameños, quienes están acusados de tráfico internacional de drogas para lo que utilizaban las costas panameñas del sur de Veraguas.
Los ciudadanos fueron detenidos el 12 de diciembre de 1998, frente a las costas de la isla Jicarón, cuando estaban a bordo de dos embarcaciones, una de las cuales tenía 927 kilos de cocaína, que según la Fiscalía de Drogas, su destino final era la república de Nicaragua.
La mayoría de los acusados en este caso se acogieron a una audiencia abreviada y la Fiscal de Drogas de Coclé y Veraguas, Nursy Peralta de Ponce, aseguró que existen suficientes elementos vinculantes para pedir una sentencia condenatoria.
Destacó que además del tráfico internacional de drogas también se registra el delito de asociación ilícita para delinquir, toda vez que esta actividad requiere de una pluralidad de personas para traficar la sustancia, que salió de Colombia con rumbo a Nicaragua.
Señaló la fiscal que es una prueba más de que existe un corredor marino para el tráfico de estas sustancias, en el cual se utilizan las costas del sur de Veraguas y parte de la península de Azuero.
En tanto, Víctor Orodio, abogado defensor de siete de los acusados, aseguró que quedó demostrado en la audiencia que entre los acusados un grupo no tenía conocimiento ni vinculación alguna con la actividad ilícita descubierta.
Destacó que sus defendidos formaban parte de la tripulación del barco pesquero Mister Roby, que se presume reabastecería de combustible a la lancha rápida donde se transportaba la droga, sin embargo, ninguno de ellos, con excepción del capitán y otro marinero, conocían de la existencia de combustible oculto en la embarcación.
El 12 de diciembre de 1998 el Servicio Marítimo Nacional, en conjunto con unidades de policía de la isla de Coiba, lograron la incautar la droga luego de un intercambio de disparos con tripulantes del barco pesquero.
Según se ha dado a conocer, la droga salió de Colombia y era transportada en una lancha rápida de nombre Boca D* Bao, y el plan era reabastecerse de combustible frente a la isla Jicarón, donde la aguardaba la embarcación pesquera Mister Roby, también de bandera colombiana.
Los señalamientos de la fiscalía detallan que ocultos, entre el hielo y pescado de la embarcación, estaban cinco tanques de 55 galones cargados de gasolina, que serían utilizados para reabastecer la lancha rápida a fin de que siguiera su curso hacia Nicaragua.
En este encuentro inicial sólo se logró la detención de los tripulantes del pesquero, ya que los de la Boca D* Bao se dirigieron a isla Jicarita, abandonaron la embarcación y se internaron en la selva, sin embargo, en las semanas posteriores se dieron nuevos arrestos.
El proceso de audiencia que se llevó a cabo en el Tribunal Superior de Justicia del Segundo Distrito Judicial entró en un receso para que la jueza Oriana Herrera, quien preside la causa, valore las presentaciones de ambas partes y determine el veredicto, para lo cual tiene un periodo de hasta 30 días prorrogables.