El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, prohibió a los miembros de la Policía Técnica Judicial (PTJ) la ejecución de investigaciones "secretas" de espaldas a los funcionarios de instrucción, ya que se prestan para el chantaje, la extorsión y la aborrecible práctica de realizar inteligencia política, y ordenó el envío de sus armas en exceso a la Presidencia de la República .
Sossa, en memorándum dirigido al director de la PTJ, Emilio De León, además establece que todos los agentes de investigación y jefes de agencias regionales de esta institución deben atender sin dilación ni burocracias tales como "esperar una autorización de arriba", las órdenes que le imparten los agentes de instrucción y funcionarios judiciales competentes en las distintas regiones del país.
En el documento Sossa establece que las instrucciones de los fiscales, personeros y jueces competentes, relativas a las investigaciones y a los expedientes que tramitan, deben ser atendidas de manera directa, inmediata y sin dilaciones burocráticas.
También indica que todas las armas de guerra cauteladas y las que pertenecen a la PTJ, en exceso a las básicamente necesarias, de acuerdo con un informe previamente elaborado por el Servicio de Protección Institucional (SPI), deberán ser remitidas a la Presidencia de la República para su custodia.
A la vez estableció que ningún detenido debe permanecer más de dos meses en el sistema carcelario de la PTJ y que toda operación con agentes encubiertos debe ser previamente autorizada por el agente de instrucción competente.
Según el memorándum estas disposiciones están orientadas a lograr un mejor funcionamiento de la PTJ y subsanar algunas situaciones que lo estaban dificultando.
Por su parte, el director de la PTJ, Emilio De León, dijo ayer que sus esfuerzos están orientados a "recobrar a la PTJ" como una institución, como un organismo auxiliar del Ministerio Público y el Organo Judicial.
De León aseguró que se han presentado varias renuncias, pero que no hay destituciones masivas y que se está evaluando la permanencia, rotaciones y traslados en las divisiones y agencias que conforman esa institución.
Expresó tener informes sobre la existencia de cierto descontento de unidades de la institución que no recibieron los ascensos correspondientes durante la pasada administración y que esto se encuentra también bajo revisión.
Aseguró que mantendrá a la PTJ dentro de la función de investigar los delitos y descubrir sus autores, pero que fuera de allí no estará distrayendo su tiempo en otros menesteres y sacará a la institución de la crisis en que vivía.