El procurador de la Nación, José Antonio Sossa, rechazó ayer la propuesta de una constituyente hecha por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP) y la cual calificó como "conmocionante para el país, ya que pone en inseguridad a todas las autoridades".
Sossa alegó que "la constituyente no es una varita mágica que soluciona los problemas y que lo sucedido es que aquí existen muchas leyes no aplicadas, pero que paulatinamente se ha empezado a trabajar en su implementación".
Dijo sentirse "sorprendido por la iniciativa presentada por el CoNEP en medio de una campaña electoral y estimó que no es el momento más oportuno para realizar una sugerencia de esta índole a la sociedad nacional".
Aseguró que una constituyente incluye "cambios muy profundos para los cuales es necesario preparar a la población y que la conmoción producida en la sociedad puede provocar situaciones nunca antes vividas por algunas instituciones".
Sostuvo que es necesario establecer objetivos específicos para entonces, mediante un análisis jurídico-científico, introducir cambios "constitucionales profundos para lograr mejores niveles de desarrollo para el país".
Explicó que "desde el momento en que se plantean cambios constitucionales se pone en inseguridad absolutamente todo: derechos, deberes y todas las autoridades" y sostuvo que en este momento no existe una urgencia para realizar esas transformaciones constitucionales.
Destacó que la actual Constitución Nacional tiene buenas cosas y dijo que lo indicado sería promover que las autoridades "encargadas de cumplir las leyes se enmarquen dentro de ellas y no las extrapolen de manera antojadiza".
Según el Procurador, se debe promover una discusión nacional sobre estos aspectos después de la campaña electoral para evitar la confusión en la ciudadanía.