La procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, solicitó a los magistrados de la Sala Tercera Contencioso Administrativa que declaren nula la resolución No 20-2,000 de 24 de marzo del 2000 expedida por la Superintendencia de Bancos por la cual se aprobó la fusión del Banco Exterior de Panamá y el Banco Bilbao y Vizcaya Argentaria (BVVA).
Dentro de la demanda de nulidad presentada por la firma Solís, Endara y Guevara en representación de la empresa Compu-total, la procuradora Fletcher estimó que la Superintendencia de Bancos vulneró el decreto Ley No 9 de febrero de 1998 que reglamenta el mecanismo por el cual se permiten las fusiones bancarias.
Según la procuradora, la Superintendencia de Bancos autorizó la fusión del Banco Exterior de Panamá y el BVVA sin que previamente se autorizara el traspaso de las acciones del Banco Exterior que pertenecían a Argentaria Caja Postal y al Banco Hipotecario y que le fueron cedidas a BBVA sin consentimiento.
La procuradora Fletcher coincide con la firma demandante al señalar que se produjo la fusión de los citados bancos sin que se hubiera autorizado previamente el traspaso de acciones del Banco Exterior.
Alegó que las transacciones económicas que se produjeron en España entre Argentaria Caja Postal, Banco Hipotecario y que fueron traspasadas al BVVA supuso una afectación directa sobre los tenedores de las acciones del Banco Exterior.
También explica que la fusión del Banco Exterior con el BVVA no se aprobó por la Superintendencia de Bancos antes que se produjeran los movimientos de capital y acciones en España y que afectaban directamente al Banco Exterior, como lo dispone al decreto ley No 9 de 26 de febrero de 1998.
La empresa Compu-total mantiene un litigio el BVVA por el control de un sistema computacional que era manejado por el Banco Exterior con carácter de exclusividad, pero que fue entregado al BVVA durante la fusión.
13 septiembre. A juzgar por los registros oficiales del Banco Central de Montenegro, Tempus Bank es una entidad fantasma porque debió dejar de existir hace más de un año y de ninguna manera puede seguir operando. Según lo asegura el propio Banco Central de ese país en una advertencia que figura en su página web, Tempus Bank no posee licencia emitida por el Banco Central de Montenegro y por lo tanto no puede funcionar como entidad bancaria.