Miles de balboas en pérdidas sufrieron unos 50 productores del sector de Pacora, luego de la crecida del río del mismo nombre, el pasado martes.
Por el lecho del río se veían flotar animales domésticos, especialmente gallinas; cocos, plantas de maíz, tallos y cabezas de plátanos arrastrados por la fuerte corriente, según algunos moradores entrevistados por este medio.
En esa población, los pequeños productores trabajan entre dos y cinco hectáreas de tierra cada uno, ubicadas justamente a la orilla del río.
"El río arrasó con todo...usted sabe que nosotros aquí en Pacora trabajamos a la orilla del río y cuando el río crece se lleva todo lo que tenemos sembrado", señaló el productor Federico González.
El perdió unos 500 cocos que estaban listos para la venta, además de gran cantidad de achiote, limones y otras frutas. Sólo los cocos costaban unos 250 balboas, agregó.
Otro agricultor perdió todo su sembrado de ají chombo, el maíz, el ñajú y muchos otros productos.
Un ingeniero agrónomo perdió unas 500 matas de plátano, según González, quien aprovechó la oportunidad para pedir a la presidenta Mireya Moscoso que les mande una "ayudita" a los productores pacoreños, quienes aún no pueden calcular monetariamente sus pérdidas porque algunos no han podido llegar a sus fincas por temor a que el río vuelva a crecer y queden atrapados en ellas.
Los productores temen por su futuro inmediato, pues la fuente de su sustento y el de sus familias para el presente año, se ha perdido irremediablemente. Con las ganancias por la venta de sus productos compran algunos alimentos y pagan el agua y la luz, señaló la fuente.
Tratarán de volver a cultivar la tierra tan pronto baje razonablemente el caudal del río, informó el productor, al tiempo que se quejó de que aún no han sido visitados por las autoridades gubernamentales, a excepción de un ingeniero del Ministerio de Desarrollo Agropecuario que no les dio respuestas de ningún tipo.
PIERDEN ENSERES DOMESTICOS
Pero no sólo los productores enfrentaron las pérdidas ocasionadas por las inundaciones, sino que unas seis familias perdieron enseres domésticos, aunque no hubo damnificados propiamente dichos, de acuerdo con la trabajadora social del Municipio de Panamá, Marcela de González.
En el sector uno, la familia Bonilla perdió sus colchones y la estufa, mientras que la familia Batista perdió los colchones y su ropa se mojó en su totalidad.
En el área de La Inmaculada, de difícil acceso, viven tres familias, también muy cerca del río. De éstas, la familia Moreno perdió sus colchones, en tanto otra familia de 12 miembros perdió todas sus pertenencias.
Una moradora del otro lado de la orilla, cuyo esposo es inválido, se arriesgó a cruzar el río, aún crecido, para informar a la trabajadora social que había perdido todos los alimentos almacenados en su humilde vivienda, además de sus colchones que "nadaron" por todo el patio.
En el área de Cabra también creció el río, pero no hubo daños materiales, añadió la funcionaria, quien al momento de la entrevista preparaba el informe final para formalizar la petición de ayuda al representante de Pacora Nelson Vergara, que ya había sido informado previamente sobre la situación.
Se estima que en unos 15 días llegará la ayuda necesaria para los afectados.
Por su parte, el representante Vergara confirmó que sabe de los daños ocasionados por las inundaciones, a la vez que informó que está canalizando la ayuda necesaria a través del Fondo de Inversión Social, instancia a la que pedirá una partida especial para este menester.
Por otro lado, algunos residentes cercanos al río, se quejaron de que una empresa privada, propiedad de los Shahanni, extrae arena de manera inmisericorde y sin ningún control, lo que facilita las crecidas del río, que ha desviado su cauce en varios puntos, debido a la gran cantidad de arena extraída de su cauce original.
Hacen un llamado a las autoridades para que pongan un alto a esta situación y evitar así la pérdida de vidas humanas.
AUTORIDADES, CONOZCAN LAS QUEJAS DE LA POBLACION: PIDEN REPARACION DE CALLE EN SAN GABRIEL
Moradores de Residencial San Gabriel, en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena en Arraiján, se quejan del mal estado de la calle que conduce hacia la barriada.
La calle principal del mismo residencial es de cemento, no obstante, la que comunica a la urbanización con la vía Interamericana es de asfalto y está llena de huecos.
Para llegar a la barriada, los automovilistas deben elegir entre caer a un hueco de poca dimensión y profundidad, o destruir su auto cayendo en uno de mayor dimensión.
Estas son las alternativas, pues aunque haga malabares, el conductor caerá irremediablemente en uno de esos cráteres.
Los residentes piden a las autoridades del MOP o al representante de corregimiento que reparen la calle, pues con el fuerte invierno la situación se agrava.
SOLICITAN LIMPIEZA DE CANAL DE AGUAS PLUVIALES
Residentes en las calles Novena y Décima de Ciudad Vacamonte, corregimiento de Vista Alegre en Arraiján, solicitan al MOP que limpie el canal de aguas pluviales que pasa detrás de sus residencias, pues éste está lleno de monte.
Con los fuertes aguaceros se han caído algunos árboles y los propietarios de viviendas temen que se desborde el canal, que es de cemento.
Además, existe el peligro de que culebras o algún otro animal venenoso se introduzca en las casas.
Sólo una vez fue dragado el canal por parte de la empresa Econoplade, pero ahora corresponde al MOP, dicen los quejosos.
ACTO PUBLICO PARA ALINEAMIENTO EN ALBROOK
La continuación del nuevo alineamiento de la vía Omar Torrijos Herrera, antigua Gaillard, que va desde Albrook a Corozal, será licitada en un acto público que realizará el MOP el próximo 18 de septiembre, informa una nota de prensa de ese ministerio.
La licitación se llevará a cabo en el salón de actos de la Dirección de Administración de Contratos del MOP en Curundú, edificio 1022.
El proyecto, de 2.2 kilómetros de extensión, incluye la construcción del nuevo alineamiento, así como la ampliación de la avenida Ascanio Arosemena, en el área revertida.
La obra abarca desde el intercambio de la vía Omar Torrijos Herrera hasta la salida del Corredor Norte en Albrook.