Ante la llegada del picudo de la palma de aceite a las zonas de Barú, los productores comienzan a utilizar las trampas de captura de este animal, que provoca la enfermedad del anillo rojo.
Desde el momento en que la planta queda infectada, no hay manera de salvarla y muere, lo que representa una cuantiosa pérdida para el productor.
Ricardo Jiménez, gerente del Proyecto Manejo Integral del Cultivo de Palma Aceitera, explicó que el método de transmisión de la enfermedad anillo rojo es a través de las larvas del picudo de la palma, conocido científicamente como Rhynchophorus palmarum.
Una planta es atacada cuando la hembra deposita los huevos en la corona de las palmeras. Desde allí, las larvas sin patas y de color amarillo excavan túneles de hasta 1 metro de longitud, lo que provoca que las hojas centrales amarilleen, se marchiten y mueran.
La enfermedad se manifiesta en palmas mayores de 5 años, pero las trampas se han ubicado en palmas nuevas de 1 a 5 años, palmas jóvenes de 6 a 10 años y palmas adultas de 11 años en adelante.
La producción de la palma de aceite se realiza en terrenos donde se cultivaba plátano, arroz y banano en Chiriquí.