En medio de molestias, unas cien botellas y litros de licor y más de diez cajas de cerveza fueron decomisados por la Alcaldía a través de un operativo sorpresa que realizaron al transporte público de áreas rurales del norte de Penonomé.
El operativo “sin licor en Año Nuevo” causó molestia entre los campesinos que llevaban el licor en bolsas y hasta pelearon porque se les regresara el licor decomisado.
Para Hermenegildo Rodríguez, campesino del sector de Chiguirí Arriba del norte de Penonomé, la medida es absurda porque nadie les dijo que no podían comprar el licor y llevarlo como siempre lo han hecho, en el transporte, y le parece injusto que les decomisen lo que ellos compraron legalmente.
Al igual que Rodríguez, la señora María Rodríguez se molestó con la policía y los corregidores y hasta discutió con ellos alegando que solo había comprado una botella y que no era justo que se la quitaran porque nada pasaría con una botella de licor en su casa.
Para los corregidores del norte de Penonomé, la medida se aplica por la cantidad de venta de licor en residencias, de forma clandestina, que aumenta los casos de violencia, hasta homicidios.
Los corregidores sancionaron a los campesinos y transportistas que llevaban el licor, al igual que los que ingerían el licor dentro del transporte público.