Representa el punto crítico de la CSS, porque es donde se registra el déficit actuarial, el cual existe aunque no se refleje en los informes financieros o presupuestarios que se preparan regularmente.
Las estimaciones de la OIT indican que el déficit actuarial calculado para el 2050 será de B/.7,100 millones, y hasta junio del presente año, según estimaciones de sectores empresariales, el déficit se estima en B/.2,233,200,000.
Cuando los gastos del Programa de Invalidez, Vejez y Muerte (PIVM) son superiores a los ingresos hay déficit, y cuando son menores que los ingresos, hay superávit.
Este programa financia las jubilaciones, y la mayor parte de sus aportes, proviene del empleado y empleador. La cuota del empleado es de 6.75% y del patrono, 2.75%.
Desde que el sistema se creó en 1943 hasta 1975, sólo cotizaba el trabajador. El porcentaje de cotización del trabajador es uno de los más altos de la región.
El déficit actuarial se da porque, de acuerdo con el principio de solidaridad en que se basa el sistema de seguridad social panameño, cuando se reciben las cuotas correspondientes al PIVM, la institución no hace registro en cuenta individual a cada cotizante, ni se les mantiene en depósito como un ahorro, sino que los aportes se usan para el pago de las pensiones vigentes.
Los estudios de la OIT indican que a partir del año 2014, los ingresos por cotizaciones e intereses ya no alcanzarán y, por tanto, hay que comenzar a usar la reserva para ayudar a pagar las pensiones.
Una de las alternativas que se han planteado en la mesa del diálogo que analiza el PIVM son aumentar las aportaciones para las personas mayores de 50 años con un mínimo de 15 años y un retiro del 60%; para las de 45 a 50 años, un aporte mínimo de 20 años con el 60% al retirarse, y de menos de 45 años, un aporte de cuotas de 25 años. Esta tasa sería del 60% del salario tomando en cuenta los diez mejores años.
Con el sistema de aportación arriba mencionado habría un incentivo para aquéllos que tengan más de 30 años de cuota con un beneficio del 3%, y aquéllos con 33 años de aporte en cuotas, se podrían jubilar dos años antes, o sea, una jubilación anticipada.