Hasta el año 2,004 se extenderá el programa "Paz sí, armas no", que implementa desde hace varios años la Alcaldía de Panamá, y que consiste en la recolección de armas ilegales que se encuentran en manos de la población civil a cambio de un bono para alimentos, según dieron a conocer fuentes de la administración alcaldicia.
Una información oficial emitida por la Alcaldía Capitalina, indica que el mencionado programa, que en principio se denominó "Armas por Comida", será extendido hasta más allá del año 2,000, por el éxito que ha alcanzado en el país, y que inclusive es utilizado en otros países como modelo para disminuir los índices de violencia.
Al respecto, la alcaldesa del distrito capital, Mayín Correa, señaló que el programa cumple con una doble función, ya que por un lado, saca de circulación las armas que se encuentran ilegalmente en manos de la población civil, mientras que por el otro, canjea estas armas por alimentos en base al valor comercial del arma en el mercado local.
El programa se ha ejecutado desde el 8 de febrero de 1997 en barrios reconocidos por su elevado índice de violencia delictiva y doméstica, particularmente en El Chorrillo, Curundú y Pedregal, donde las estadísticas señalan un alto desempleo y consecuentemente altos registros de delincuencia.
Correa sostuvo que un organismo internacional efectuó una donación de 200 mil balboas, cuyos fondos fueron destinados a la ejecución de un proyecto de capacitación laboral para los jóvenes que entregaron sus armas en la escuela de San Joaquín.
El programa "Armas por comida" cuenta desde 1997 con el apoyo de la empresa privada , que decidió patrocinar esta iniciativa como una manera de contribuir a desintoxicar de violencia la sociedad.
Entre las armas canjeadas por alimentos, reveló una fuente de la Alcaldía, figuran una pistola Luger, utilizada durante la Segunda Guerra Mundial; un mosquete español de la época colonial; un revólver Colt, usado en la época del Lejano Oeste, en Estados Unidos.
Igualmente, fue entregado un fusil belga con el escudo nacional, que fue usado por la Guardia Nacional en los años 70 y otros dos calibre 40 y 90 milímetros, así como varias granadas de fragmentación.
También han sido incautados fusiles de asalto de fabricación rusa AK-47, lanzagranadas, subametralladoras, escopetas, pistolas y revólveres de diferentes calibres.
Las autoridades alcaldicias han recibido todo este armamento sin pedir explicación de ningún tipo a sus portadores, siendo recaudado en la primera fase del programa unas 1,734 armas.